Según pudo saber TN, el informe determinó que Micaela murió alrededor de las 12 del mediodía del viernes, y que había recibido dos tiros, en un lugar de uno, como se supuso en un principio. Uno de los impactos lo recibió en el pecho y el otro, en la cabeza.
En el caso de su hijo, el homicidio ocurrió cerca de las 18, es decir, seis horas después del fallecimiento de su madre. Según los análisis, su muerte fue en el acto.
Los investigadores ahora intentan averiguar si efectivamente Cuello fue a trabajar el viernes, tal como declaró. El hombre está demorado. Por el momento, no se descarta ninguna hipótesis.
Como primeras medidas, la Unidad Funcional de Instrucción N°1 descentralizada de Florencio Varela, a cargo del fiscal Darío Provisionato, ordenó que se realice un dermotest en las manos de la mujer, para detectar si hay rastros de pólvora.
En la escena del crimen, los agentes secuestraron la supuesta arma homicida -un revólver calibre 22- con dos vainas servidas y un proyectil. También incautaron una pistola calibre 38 que estaba guardada en el interior de una caja, arriba de un placard, sin cartuchos; la ropa de Fernando Cuello y los celulares del matrimonio.
De acuerdo a las primeras investigaciones, el nene de 6 años estaba diagnosticado con autismo y la mujer sufría de depresión. El esposo declaró que en su familia había tendencias suicidas, ya que la madre de Lator y dos de sus primos también se quitaron la vida.
En diálogo con TN, algunos de los vecinos mostraron su conmoción ante el trágico caso y dieron detalles de cómo fue el hallazgo. “Yo lo vi (a Fernando Cuello) cuando llegó a la casa porque justo salía a comprar. Fue a eso de las 18:30 o 19. Los vecinos lo ayudaron a él porque lo vieron con el chiquito”, contó Sofía, una joven que vive en frente de la casa en donde ocurrió el hecho. “Quedamos helados”, sumó.
“Nunca nos imaginamos que iba a pasar algo así. No se veía nada raro”, indicó otra vecina.