Durante la presidencia de Macri, que comprendió el tramo entre 2015 y 2019, Lula se encontró fuera del gobierno brasileño, ya que sus dos primeros mandatos fueron desde 2003 a 2010 y luego regresó al poder en el año 2023, gestión que mantiene hasta hoy y que, el domingo pasado, extendió hasta el 2030.
El ex mandatario argentino fue contemporáneo con Dilma Rousseff, hasta el proceso de su destitución producido en 2016, y luego con Michel Temer; a partir de 2019 afianzó su vínculo con Jair Bolsonaro, con quien mantuvo una gran cercanía política y apoyó públicamente su reelección en Argentina, que terminó con la victoria de Alberto Fernández.
En los años en los que Lula se encontró fuera del gobierno de Brasil, cuestionó la gestión económica de Macri, en particular sobre la solicitud del préstamo ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) en 2018, con la crisis económica que atravesaba nuestro país.
Luego del triunfo por la reelección de Lula, con un cuarto mandato como presidente de Brasil, tanto Macri como el PRO lo felicitaron públicamente y le desearon prosperidad para la región, en absoluto contraste político con la omisión del presidente Javier Milei.
A su vez, Lula agradeció los buenos deseos y se refirió a "aquellas épocas" en que las adversidades entre ambas naciones se discutían de forma civilizada, en contraposición a los insultos que propició Milei durante la campaña presidencial a favor de Flávio Bolsonaro.
FUENTE: Noticias Argentinas