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Dos estudiantes argentinos, entre los 50 mejores del mundo

Pusieron en lo alto la educación argentina con su dedicación. Fueron elegidos por el Global Chegg.org.

Argentina no solo se destaca en estos días por excelencia en el fútbol. Además de los orgullos que brinda la albiceleste, los argentinos tenemos a dos de los mejores 50 estudiantes del mundo.

Así lo indicó el jurado del Premio Global Chegg.org para Estudiantes 2024. Este certamen internacional incluyó en su top 50 a Martina Bahiana Basgall Sequeira, estudiante del colegio Carlos Pellegrini de Capital Federal e Ian Valentín Gottlieb Godoy Garraza, estudiante de Ingeniería Química en la Universidad Nacional de La Plata.

Global Chegg.org premia con 100 mil dólares a un estudiante excepcional por año. La premisa es que su actividad académica genera un fuerte impacto social positivo en la comunidad del alumno.

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Los representantes argentinos entre el medio centenar de mejores estudiantes del mundo, tienen mucho para mostrar en ese sentido.

Martina, swiftie y activista ambiental

Empezando por Martina que, además de ser una alumna sobresaliente, también realiza actividades de alto impacto social. Martina es una activista ambiental. Participa en talleres sobre cambio climático y ha realizado campañas para preservar los humedales de Mar Chiquita de Córdoba.

Como muchas personas de su generación, Martina llegó a la problemática ambiental por las redes. En diálogo con MDZ, Martina contó que empezó a toparse en Instagram de Jóvenes por el Clima. En varios de estos pequeños videos se explicaban las diferentes problemáticas y me fue involucrando cada vez más".

También es voluntaria en TECHO Argentina, una organización que proporciona viviendas a familias vulnerables o afectadas por desastres naturales. Durante el verano estuvo construyendo en Bahía Blanca. Ella y sus compañeros se dedicaron a poner en pie casas para los afectados por el temporal del 16 de diciembre.

Además del colegio que le ocupa toda la semana a la mañana y varios días de contra turno, las actividades de Jóvenes por el Clima, otras tareas extracurriculares y las horas que le dedica al estudio, Martina también tiene tiempo para sus amigos: "tengo amigos de varias organizaciones. No necesito juntarme con ellos a hacer algo en concreto, así cómo se dice ranchar, tomar mates y ponernos al día. Esas cosas las valoro mucho".

"Me gusta mucho Taylor Swift", dijo cuando fue consultada sobre sus gustos musicales y agregó: "Me gustan también bandas de antes como Queen y Guns And Roses. También escucho rock nacional, Soda Estéreo, Charly y en inglés me encanta la banda Coldplay".

Ian, resiliencia y motivación

El caso de Ian es igual de sorprendente. Tiene 19 años y cursa Ingeniería Química en la Universidad de La Plata. Estudia esta carrera porque busca generar soluciones desde la ciencia a los problemas que tiene la sociedad.

La historia de Ian está cargada de resiliencia. A los cuatro años empezó a estudiar danza clásica y sufrió bullying en la primaria por esta razón. Esto no lo detuvo en lo absoluto y al finalizar la primaria fue galardonado con el Premio René Favaloro como uno de los mejores estudiantes.

Ese no fue el único obstáculo que tuvo que sortear Ian. Tiempo después empezó natación y, tras consagrarse como uno de los mejores 8 del país en su categoría, sufrió lesiones que lo apartaron de las piscinas, pero encontró en el arte, un camino para seguir desarrollándose.

El joven de 19 años desarrolló una aplicación para la detección y monitoreo de incendios en Argentina. Además, Ian es columnista de "Inspirar Futuro," un programa en Radio Universidad Nacional de La Plata que recoge historias inspiradoras para construir un mundo mejor.

En diálogo con un medio mendocino Ian contó que cursa 5 horas por día y estudia durante 3 horas más en su casa. Además, hace su programa de radio y otras actividades. Sin embargo, también le queda tiempo para ver a sus amigos, salir y divertirse.

Ian no reproduce los estereotipos del "traga" o estudiante estrella que no tiene vida social: "Tengo dos grupos de amigos. Uno es del bachillerato de Bellas Artes y otro de la facultad. Más o menos cada grupo está compuesto por seis amigos. Tratamos de vernos una vez por semana y pasamos tiempo de calidad. Por ejemplo el otro día, fuimos a recibir las notas a la facultad y después para festejar las notas fuimos a comer una hamburguesa".

La anécdota que cuenta Ian es la de cualquier adolescente que, si bien es muy disciplinado con el estudio, tiene amigo y vínculos como cualquiera. No hay que vivir encerrado para ser uno de los mejores estudiantes del mundo.

"La clave en todo esto es la organización. Uno tiene que saber cuanto llevan las cosas y la prioridad de las diferentes cosas. También tengo tiempo para divertirme, para salir y para hacer deporte. Tengo marcado un objetivo, pero ese sueño tengo que disfrutarlo, me tiene que hacer feliz", completó Ian