Las amenazas a la familia de Di María que arruinaron su vuelta a Rosario Central
El emblemático jugador rosarino -de 36 años- había dado claros indicios de su deseo de regresar a Central una vez que terminara su contrato en Benfica, a mitad de año. Incluso, afirmó que sería un sueño coronarse en el certamen continental con el equipo de Miguel Ángel Russo. "La verdad que me gustaría volver a jugar una Libertadores con Central. La jugué una vez cuando tenía 17 años, era muy chico y no pude vivirla tanto. Pasó muy rápido mi paso por Central. Sería un sueño poder ganarla, algo muy lindo. Es un sueño ganar un título con Central y me gustaría cumplirlo. Pero ganar la Libertadores ya no es ni un sueño, sería más que eso, algo histórico y el mejor broche final que podría tener mi carrera", expresó.
Todos en Rosario Central esperaban con ansias el regreso de Di María, desde los hinchas hasta los jugadores y los dirigentes. De hecho, le guardaron el dorsal 11 esperando su vuelta (le pertenecía a Maximiliano Lovera, autor del gol del título en la Copa de la Liga Profesional 2023). Sin embargo, las gravísimas amenazas a su familia cambiaron radicalmente el panorama: en la madrugada del 25 de marzo pasado, un trozo de nylon negro fue arrojado por un auto sospechoso frente al country Funes Hills Miraflores, en la zona de Funes, donde suele hospedarse Di María cada vez que visita al país. Los encargados de la Seguridad indicaron que se escucharon cuatro balazos cuando el vehículo se alejaba del lugar a gran velocidad.
"Decile a tu hijo Ángel que a Rosario no vuelva más porque si no le cagamos matando un familiar. Ni (Maximiliano) Pullaro te va a salvar. Nosotros no tiramos papelitos. Plomo y muertos tiramos", decía el escalofriante escrito dirigido directamente hacia el padre del Fideo.
FUENTE: TyC Sports