El grupo presuntamente agresor se encontraba dentro de la Catedral junto a su líder Carlos Pampillón y al ver llegar a las columnas de mujeres empezaron con las agresiones verbales y los empujones.Los efectivos policiales reprimieron con balas de goma y gases lacrimógenos a las manifestantes, con el objetivo de dispersar la movilización."Una violencia jamás vista. Rompieron las rejas de la Catedral y nuestras mujeres y niños debieron correr al interior a rezar por todos... Gracias a la Virgen que nos protegió, nosotros pudimos resistir el intento de incendiar la Catedral. Y cuando eran al menos 5.000 o 6.000 manifestantes de partidos de Izquierda marxistas,troskistas, leninistas, etc, los que nos agredían sin asco, llegó finalmente la Infantería. Milagro", añadió.El encuentro culminará hoy con una nueva concentración del conjunto de las mujeres en el Estadio Mundialista a partir de las 9:00, donde se leerán las conclusiones de los talleres y se elegirá la sede del encuentro del próximo año.