Dan DePodwin, director sénior de operaciones de pronóstico de AccuWeather, señaló que “en muchas partes del noreste, lejos de la costa, este período prolongado de frío es el más extremo al menos de la última década y, en algunas zonas, de las últimas dos décadas”. Además, advirtió que “muchas localidades terminarán con una racha de días por debajo del punto de congelación que se ubicará entre las diez más largas registradas”.
Las condiciones se vieron agravadas por fuertes ráfagas de viento y nevadas intensas en sectores de Nueva Inglaterra, donde algunos sistemas atmosféricos generaron acumulaciones rápidas de nieve. En regiones del norte del estado de Nueva York y del extremo norte de Nueva Inglaterra, las temperaturas llegaron a oscilar entre –29 y –34 grados Celsius, un escenario en el que los especialistas advirtieron que la piel expuesta puede congelarse en menos de media hora.
El impacto humano fue significativo. En las últimas semanas, al menos 17 personas murieron en Nueva York tras permanecer al aire libre, y 13 de esos casos fueron confirmados como consecuencia directa de hipotermia. Ante esta situación, el alcalde Zohran Mamdani detalló el operativo de emergencia desplegado por la ciudad: “Todo este trabajo es el que realizan los empleados municipales junto con más de 550 trabajadores de alcance comunitario que están en las calles a toda hora para llevar a los neoyorquinos sin hogar a espacios cerrados, conectarlos con refugios, con lugares seguros e incluso con habitaciones de hotel, para garantizar que nadie quede afuera”.
En paralelo, las autoridades habilitaron 60 centros de calefacción en los cinco distritos y pusieron en funcionamiento autobuses acondicionados como refugios móviles, ubicados en zonas estratégicas como el centro de Manhattan. Desde el gobierno local insistieron en que incluso exposiciones breves al aire libre pueden ser peligrosas y pidieron a la población comunicarse con los servicios de emergencia ante cualquier situación de riesgo.
Aunque el episodio fue calificado como uno de los más intensos en más de veinte años, los pronósticos traen algo de alivio. El meteorólogo jefe de AccuWeather, Jon Porter, había advertido que “la combinación de aire ártico y vientos fuertes podría hacer que se sienta más frío que en cualquier otro momento de este invierno”, pero confirmó que en los próximos días se espera una mejora gradual, con temperaturas que volverían a acercarse al punto de congelación y una tendencia más templada hacia comienzos de marzo.