En los primeros ocho meses de 2026, por cada dólar importado, los principales proyectos mineros exportaron por encima de 14. En el mismo período de 2025, la relación era de poco más de 9 a 1.
La diferencia entre lo vendido y lo comprado deja un saldo a favor que también crece. En agosto, ese superávit fue de U$S586 millones, un 44,9% más que un año atrás. En el acumulado de enero a agosto llegó a U$S5.436 millones, un 73,5% más que en 2025 y más del doble del promedio de esos mismos meses entre 2010 y 2025.
Precios altos, el motor del récord
Buena parte de este salto se explica por los precios internacionales. En agosto, el oro exportado tuvo un valor un 31,5% más que un año antes, y la Secretaría atribuye ese aumento a la suba de la cotización. Lo mismo ocurrió con la plata, que creció 12,9%, y con el litio, que más que duplicó sus ventas del mismo mes de 2025 y marcó un récord para agosto.
La comparación entre lo que se cobra y lo que se envía lo muestra con claridad. En lo que va del año, el oro facturó un 42,8% más, aunque las cantidades exportadas cayeron casi un 25%. El litio multiplicó por casi tres sus ingresos, mientras que el volumen enviado creció 56,8%. El país vende menos oro y bastante más litio, pero cobra mucho más por ambos.
Ese contexto de precios es el que hoy potencia el efecto multiplicador. Los proyectos que ya producen no necesitan importar más para cobrar más por cada tonelada o cada onza que despachan.
El precio del oro es clave para la balanza favorable en las exportaciones mineras.
El oro multiplica más
El multiplicador no es igual en todos los minerales. En los proyectos de oro y plata, que en su mayoría son operaciones maduras, cada dólar importado se convirtió en unos 30 dólares exportados en lo que va del año. En el litio, la relación es de entre 5 y 6 a 1.
La diferencia tiene que ver con la etapa de cada actividad. Los proyectos de litio que ya producen están ampliando su capacidad y hay cinco en construcción, lo que obliga a traer equipos e insumos del exterior. Por eso el litio explicó casi dos tercios de todas las importaciones del sector en agosto, aunque solo representó un cuarto de las exportaciones. Es una inversión que, si sigue el mismo camino que recorrieron los proyectos de oro, debería traducirse en un multiplicador más alto cuando esas obras entren en producción.
En agosto, el oro aportó US$404 millones de las exportaciones de los principales proyectos, el litio US$157 millones y la plata US$64 millones. Los principales compradores fueron Suiza, China, Estados Unidos y Corea del Sur, que concentraron el 87% de las ventas mineras del mes.
Cinco provincias concentran los dólares
Los dólares de la minería salen de un mapa acotado. Santa Cruz, San Juan, Jujuy, Salta y Catamarca explicaron el 98,1% de las exportaciones mineras del país entre enero y agosto. Santa Cruz encabeza con U$S2.360 millones, seguida por San Juan con U$S1.302 millones, Jujuy con U$S1.156 millones, Salta con U$S706 millones y Catamarca con U$S419 millones.
En esas provincias, la minería es directamente el corazón de su comercio exterior. Representa el 95,1% de lo que exporta Catamarca, el 88,3% de Jujuy, el 87,8% de Santa Cruz y el 87,6% de San Juan. En Salta, la proporción es del 62,1%.
Mendoza no figura entre las provincias que hoy generan esos dólares. Y el cobre, el mineral sobre el que se apoya buena parte de la expectativa de la región, todavía aparece solo del lado de las compras: un único proyecto cuprífero importó U$S3,6 millones en agosto, sin exportaciones registradas en la cartera. Es la etapa en la que estaba el litio hace pocos años, antes de empezar a devolver con creces cada dólar invertido.