Este lunes 15 de mayo, comenzó repentinamente el juicio por el femicidio de Susana Pérez (53) y por eso Antonio Pelaytay será juzgado por homicidio agravado por el vínculo en contexto de violencia de género.
El acusado, en el mes de abril, reconoció que había usado un arma tumbera para disparar contra su pareja, una reconocida mujer que vendía semitas en la puerta del hospital Dr. Federico Cantoni. Por eso después de la confesión se decidió adelantar el juicio y desde la organización Familias Unidad Por el Dolor del Femicidio en dialogo con sanjuan8.com contaron que fueron algunos vecinos los que contaron el calvario que vivió Susana en su casa ubicada en la avenida intendente Joaquín Uñac.
“Susana en pleno verano se vestía con ropa abrigada o usaba medias para no mostrar ninguna parte de su cuerpo”, dijo Victoria Villalón antes de ingresar a Tribunales y presenciar el juicio que lo llevará a prisión perpetua a Pelaytay.
Otro detalle que trascendió fue que Susana era diariamente agredida verbalmente por Antonio que se mostraba como un hombre posesivo y celoso. “Sus hijas nos contaron que habían dejado de visitar a su mamá ya que cada vez que iban este hombre comenzaba a gritar y las hacía vivir un calvario”, dijo una de las integrantes de la organización civil.
El femicidio
El 3 de diciembre de 2020, Susana Pérez fue asesinada de un disparo en la cabeza. El aberrante episodio se dio después del partido de Argentina-Australia por el Mundial de Qatar. Allí, Pelaytay discutió con la mujer, tomó un arma tumbera y le disparó.
Tras el hecho, el femicida fue a pedir ayuda al hospital Federico Cantoni, intentando instalar la versión que su pareja se había querido quitar la vida. Sin embargo, Pelaytay se contradijo en su relato y los médicos dieron aviso a la Policía sobre el hecho. Cuando personal de la UFI de Delitos Especiales llegó al lugar de la escena encontró un casquillo y un arma tumbera. Desde ese momento, el femicida quedó detenido y jamás pudo recuperar su libertad.