En la práctica, la rebaja mayorista podría diluirse en los cargos adicionales que conforman la factura final.
Electricidad: subas parciales
En paralelo, la Secretaría de Energía estableció un incremento del 0,5% en la remuneración para generación no contractualizada dentro del Mercado Eléctrico Mayorista, al que se agregan subas de alrededor del 2,5% en transporte y distribución.
El impacto final dependerá de cómo los entes reguladores actualicen los cuadros tarifarios en los próximos días. Hoy, entre el 24% y el 76% de los hogares mantiene algún nivel de subsidio eléctrico, en especial durante el invierno.
Combustibles: doble fase de aumentos
El Decreto 617/2025 dispuso incrementos en los impuestos a combustibles líquidos, aplicados en dos etapas. Desde el 1° de septiembre, la nafta sin plomo tendrá un alza de $10,523 por litro en el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y de $0,645 en el impuesto al dióxido de carbono.
El gasoil, en tanto, subirá $8,577 en el primer impuesto, con un adicional de $4,644 en determinadas áreas, más $0,978 en el tributo al carbono.
Una segunda fase entrará en vigor el 1° de octubre, incorporando las actualizaciones pendientes de 2024 y de los dos primeros trimestres de 2025, todas atadas al IPC del Indec.
Un delicado equilibrio
El Gobierno explica que las medidas apuntan a ordenar los precios relativos del sector energético, en un esquema de reducción gradual de subsidios y de cumplimiento con las metas de equilibrio fiscal acordadas con el FMI.
La paradoja es que mientras en los fundamentos de la reducción del gas se habla de “alivio al bolsillo y estabilidad de precios”, los ajustes impositivos y tarifarios muestran que el peso sobre los consumidores continuará, al menos en el corto plazo.
Por Gabriel Rotter.