El deterioro industrial fue generalizado. De las 16 divisiones que integran el índice manufacturero, 12 registraron caídas interanuales en julio y solamente cuatro lograron crecer.
La mayor retracción correspondió a “Otros equipos, aparatos e instrumentos”, que cayó 31,4% interanual. Dentro de este segmento, la fabricación de equipos y aparatos de informática, televisión y comunicaciones, junto con los componentes electrónicos, se desplomó 49,8%, principalmente por una menor producción de celulares y televisores.
También se registró una baja del 25% en la fabricación de equipos y aparatos eléctricos, debido a una menor producción de motores, generadores y transformadores.
El segundo mayor retroceso correspondió a “Maquinaria y equipo”, con una caída del 26,7%. En este caso, la fabricación de maquinaria agropecuaria se hundió 46,6%, con menores niveles de producción de tractores, cosechadoras, pulverizadoras autopropulsadas y algunas líneas de implementos. El Indec vinculó este desempeño con una menor demanda de unidades de fabricación nacional.
Otro de los sectores más golpeados fue “Prendas de vestir, cuero y calzado”, que registró una caída interanual del 15,9%. La fabricación de prendas de vestir retrocedió 14,4%, mientras que la producción de calzado y sus partes se desplomó 26,5%.
En este caso, los fabricantes nacionales enfrentan una menor demanda interna y una mayor competencia de productos importados.
La división “Productos minerales no metálicos” tuvo una caída del 12,6%, en un comportamiento estrechamente relacionado con la actividad de la construcción. Dentro de ese rubro, la fabricación de productos de arcilla y cerámica no refractaria, principalmente ladrillos, cayó 41,3%.
Según los datos difundidos, uno de los factores que afectó la producción fueron las restricciones en la disponibilidad de gas, que limitaron los niveles de actividad.
La industria automotriz también retrocedió
La división de vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes registró una baja interanual del 5,4%. La fabricación de vehículos automotores fue la principal causa, con una caída del 9,9%.
El desempeño estuvo acompañado por un fuerte retroceso en las ventas a concesionarios de unidades nacionales. De acuerdo con los datos de ADEFA, esas ventas disminuyeron 48,8% en julio y representaron apenas el 30,1% del total de las ventas a concesionarios acumuladas en el año.
Los datos de julio muestran un escenario de contracción tanto en la industria como en la construcción. La primera acumula una caída del 2,6% en lo que va de 2026, mientras que la segunda todavía conserva un crecimiento acumulado del 1,7%.
Dentro de la industria, las mayores caídas se concentraron en equipos y aparatos, maquinaria, indumentaria y calzado, minerales no metálicos y el sector automotor, con factores diferentes detrás de cada retroceso.
El resultado vuelve a poner el foco sobre la evolución de dos actividades centrales para el nivel de producción, el empleo y el movimiento de otros sectores de la economía.