En paralelo, Naciones Unidas estima que hasta 50.000 personas podrían permanecer desaparecidas, una cifra que todavía no fue confirmada oficialmente por las autoridades venezolanas, pero que refleja la enorme dimensión del desastre.
Una nueva réplica volvió a generar temor
Como si la tragedia no fuera suficiente, este lunes por la mañana Caracas volvió a sacudirse por una réplica de magnitud 4, registrada poco después de las 7:00. El nuevo movimiento sísmico reavivó el miedo entre la población y obligó a interrumpir momentáneamente algunas tareas de asistencia.
Trabajadores que se encontraban en distintos puntos de la capital relataron haber sentido nuevamente el temblor mientras desarrollaban sus actividades. "Se nos movió el piso. Fue algo rápido, pero volvió el miedo", contó uno de los empleados de un restaurante ubicado en Caracas.
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Otro voluntario que colaboraba en un centro de acopio explicó que "se activaron las alarmas de la base aérea La Carlota y de las ambulancias mientras sentíamos el movimiento", en medio de la distribución de ayuda humanitaria.
Desde el miércoles pasado se registraron cientos de réplicas, un fenómeno que mantiene en estado de alerta permanente a millones de personas.
Dificultades para encontrar desaparecidos
El Gobierno venezolano puso en funcionamiento una plataforma digital para que las familias puedan registrar a personas desaparecidas y facilitar su localización en hospitales y centros de evacuados.
Sin embargo, numerosos ciudadanos advirtieron que la herramienta presenta limitaciones debido a la falta de electricidad, conexión a internet y equipos informáticos, problemas provocados por los propios terremotos.
A esto se suma la escasez de maquinaria pesada para remover escombros, una situación que también fue cuestionada por algunos vecinos afectados, quienes consideran insuficientes los recursos disponibles para acelerar las tareas de búsqueda.
Avanza la recuperación de los servicios
En medio de la emergencia, las autoridades informaron que el 90% del servicio eléctrico ya fue restablecido en el estado de La Guaira, una de las zonas más castigadas por el desastre.
No obstante, continúan los trabajos para recuperar la infraestructura dañada y asistir a miles de familias que permanecen fuera de sus hogares mientras prosiguen las tareas de rescate.
Con el correr de las horas, el foco de la emergencia sigue puesto en localizar sobrevivientes y asistir a los miles de damnificados, mientras Venezuela enfrenta las consecuencias de una tragedia que continúa dejando cifras cada vez más dramáticas.