Sus restos momificados fueron descubiertos por excursionistas en 1991 y se conservaron a -6 ºC en el Museo de Arqueología del Tirol del Sur, en Bolzano, para imitar las condiciones en las que fueron hallados.
Foto: Agencia NA (Museo Arqueológico del Tirol del Sur)
Al principio se pensó que Ötzi había muerto en un accidente en las montañas, pero en 2001 una radiografía reveló una punta de flecha en su hombro izquierdo, tras lo cual se descubrió una herida de 2 cm en su espalda.
A pesar de su antigüedad, los científicos comprobaron que el microbioma intestinal de Ötzi sigue vivo tras hallar una mezcla de bacterias antiguas y modernas, según un estudio publicado el miércoles en la revista Microbiome.
Una masa madre muy buena
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, los científicos descubrieron cuatro tipos diferentes de levadura capaces de sobrevivir a temperaturas bajo cero en los intestinos de Ötzi, en su piel y en un agua procedente de la descongelación parcial de la momia.
Se trata de hongos microscópicos que solamente viven en entornos muy fríos, como la Antártida o los Alpes, levaduras que "acompañaron a Ötzi en su largo viaje a través de los milenios", señala Frank Maixner, coautor del estudio, en un comunicado.
Reconstrucción artística de Otzi.Foto: Agencia NA (Museo Arqueológico del Tirol del Sur)
Tras el hallazgo, los científicos reprodujeron estos hongos en un frigorífico para elaborar pan.
Para cultivarlas fuera del cuerpo, el equipo reprodujo las condiciones de temperatura y humedad en un frigorífico de laboratorio. El proceso no fue inmediato y "al principio no funcionó", explicó Sarhan.
Después de tres meses de trabajo de cultivo y fermentación, el resultado fue una masa madre que el propio investigador describe como "muy buena".__IP__
El estudio concluye que "el hombre de hielo no es una cápsula del tiempo biológicamente 'congelada', sino más bien un ecosistema complejo".