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Conocé el perturbador documental que es furor en Netflix

Sorpresa, indignación y terror son algunas de las sensaciones que provoca "Nuestro Padre", el perturbador documental que llegó a Netflix el pasado jueves y se convirtió en tendencia.

Ocho años después de que su perturbador accionar se conociera, llegó a Netflix un documental sobre el doctor Donald Cline.

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Esta producción del género "True Crime" revela la oscura historia del doctor Donald Cline.

La cita corresponde al versículo bíblico Jeremías 1:15, mencionado en más de oportunidad en el documental, y es un perfecto resumen del film: un médico con un complejo de Dios que por más de 30 años se dedicó a inseminar pacientes con su propio esperma sin su consentimiento y tuvo casi un centenar de hijos.

El secreto comenzó a salir a la luz en 2014, cuando Jacoba Ballard, una de las hijas biológicas de Cline y gran protagonista de Nuestro Padre, se hizo una prueba de ADN y descubrió que compartía genes con varias personas.

Tras contactarse con algunos hermanos que había encontrado, todos tenían algo en común: sus padres habían sido pacientes del doctor Cline.

Fue sí que descubrieron que el médico no había utilizado muestras de donantes, sino que había fecundado a muchas mujeres con su propio semen.

"Me siento como si me hubieran violado 15 veces", dice una de las víctimas que participa de la producción de Netflix que se convirtió en furor.

Actualmente, en Argentina, ocupa la séptima posición en el top ten de películas más vistas en la plataforma.

A fines de la década de 1970, si tenías problemas para concebir y vivías en Indiana, lo más probable es que te recomendara al doctor Donald Cline.

Se le consideraba un experto en cuestiones de fertilidad y, como señaló una antigua paciente/víctima en The Atlantic: "Su oficina estaba decorada con fotos de bebés que había ayudado a concebir, un detalle mundano que parece inquietante en retrospectiva".

A estos padres se les dijo que se les daba el esperma de un donante -residentes médicos, y que sólo usaría a cada uno para un total de tres embarazos exitosos-.

Parte de su "éxito" se basó en aprovechar los tabúes que existían entonces en torno a esta práctica y dijo a los pacientes que debían mantener en secreto el hecho de que habían recurrido a un donante de esperma, y que nunca debían decir al niño cómo había sido concebido.

En una entrevista concedida a The Guardian, la directora de Nuestro padre, Lucie Jourdan, declaró: "Fue una directriz muy específica la de no decir nunca a sus hijos que había tenido problemas de fertilidad o de inseminación. Esto formaba parte del diálogo que mantenía con sus pacientes. Confiaban en que su médico les aconsejara correctamente".