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A los 88 años, murió el actor francés Jean Paul Belmondo

El actor francés Jean Paul Belmondo, uno de los iconos del cine europeo de todos los tiempos, falleció este lunes a los 88 años de edad.

El actor francés Jean Paul Belmondo, uno de los iconos del cine europeo de todos los tiempos, murió este lunes a los 88 años de edad, según ha informado su abogado a la agencia de noticias AFP.

Convertido en icono del cine de Jean Luc Godard, Vittorio de Sica o Angès Varda, gran parte de su carrera cinematográfica se entiende por su belleza que le catapultó definitivamente al estrellato.

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La vida de Belmondo está ligada al mundo de las artes desde su nacimiento en una familia con un marca espíritu creativo. Su padre, Paul Belmondo, fue un importante escultor francés y su formación estuvo también ligada a las artes escénicas, estudios que cursó en el Conservatorio Nacional Superior de Arte Dramático de París. Una herencia artística que también impregnó a sus dos hermanos, Alain Belmondo, productor de cine y Muriel Belmondo, bailarina profesional.

Nacido en 1933, en el período de entreguerras en Europa, los primeros acercamientos de este francés de origen italiano a las artes escénicas están ligadas al teatro, pero sería el cine quien daría el impulso definitivo a una carrera que cuenta con más de medio centenar de títulos. Concretamente el inicio de la década de los 60 gracias a Jean-Luc Godard y su À bout de souffle, que acabó convirtiendo al actor en una de las figuras icónicas de La Nouvelle Vague.

Luego llegarían sus apariciones en el cine de Peter Brook (Moderato cantabile), Vittorio de Sica (Dos Mujeres), François Truffault (La sirena del Mississippi), Agnès Varda (Las cien y una noches) o René Clément (¿Arde París?).

Fue esa extensa carrera, sin reconocimientos en forma de galardones, la que le llevaría posteriormente a recibir la Palma de Honor a su trayectoria en el Festival de Cannes 2011, el León de Oro a toda una vida en el Festival de Venecia 2016 y el homenaje de la Academia de los César durante la entrega de los premios del cine francés en 2017.

Al margen de su inmensa carrera como actor, la trayectoria de Jean Paul Belmondo no se puede entender sin su afición al boxeo, que le dejó un tabique nasal ligeramente desviado que ayudó a forjar esa imagen de tipo duro. De hecho, cuenta la leyenda que Godard se fijó en la película Una doble vida (1959), donde ejercía como secundario, por la curvatura de su nariz, su porte desgarbado y sus dientes separados

FUENTE: El Mundo