"Tuve una clasificación muy difícil, que he podido sellarla hace un tiempo, por lo que me he dedicado a trabajar solamente para los Juegos Olímpicos. Así que en vez de trabajar el último tiempo o los últimos tres meses cuando cierra la clasificación, me encargué de trabajar 8 meses antes para tratar de que el día de la competencia no se me escape ningún detalle para sacar el mejor rendimiento posible en un juego olímpico", graficó el judoca.En referencia a la presión que puede ejercer que no haya representantes del taekwondo (disciplina donde Sebastián Crismanich fue medalla de oro en Londres 2012), Lucenti se hizo cargo y confesó: "Quizá nos ponga un poquito más de presión porque la lucha masculina tampoco ha clasificado. Pero me siento con una grata presión y generalmente he rendido mejor en ese contexto. Creo que esta vez no va a ser la excepción"."Me reconforta poder representar al país y por lo menos darle una chance de medalla a la delegación y al judo masculino que tanto se la merece. Por eso no voy en busca del sueño de Emanuel Lucenti, sino de la historia del judo argentino. Hoy me toca ser el representante y el capitán del equipo lo que me pone muy contento y me carga de una hermosa responsabilidad", destacó el ganador de la presea de bronce en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011.Lucenti busca dejar su marca en su deporte donde solo hizo historia Paula Pareto con su bronce en Beijing 2008. "Si gano una medalla sería la primera vez que lo logramos en la rama masculina. Me siento capacitado y tengo lo que un deportista necesita para ser medallista olímpico", se ilusionó."Confío en mis capacidades y voy a dejar lo mejor de mí ese día para poder devolverle un poco a la historia del judo masculino, que tanto se lo merece. Espero esta vez poder traer una medalla porque voy a luchar en representación de mis compañeros, mi técnico y de toda la gente que se ha subido a un tatami en Argentina", completó el judoca.