Las baterías de litio están en celulares, notebooks, tablets, herramientas inalámbricas y vehículos eléctricos. Su popularidad creció por su capacidad para almacenar energía durante más tiempo y ocupar menos espacio.
Sin embargo, en determinadas circunstancias pueden presentar fallas vinculadas al sobrecalentamiento o a problemas internos en sus sistemas electrónicos de control. Según explicó Visintin, uno de los primeros signos de alerta aparece cuando la batería comienza a deformarse.
"Lo primero que vemos es que se hincha", señaló el especialista. Esa situación puede anticipar problemas más graves, como la emisión de humo o incluso un incendio.
Qué recomiendan los expertos
Entre los principales consejos para reducir riesgos figuran:
- Evitar cargar celulares, notebooks o monopatines cerca de la cama.
- No dejar dispositivos enchufados durante toda la noche sin supervisión.
- Revisar periódicamente si la batería presenta hinchazón o deformaciones.
- Alejar los equipos de fuentes de calor intenso.
- Utilizar cargadores y accesorios adecuados para cada dispositivo.
Los especialistas también recomiendan prestar atención a cualquier calentamiento excesivo durante la carga, ya que puede ser una señal de advertencia. La creciente incorporación de vehículos eléctricos y dispositivos alimentados por baterías plantea nuevos desafíos para usuarios, empresas y organismos de control.
Por eso, los expertos consideran que la información y la educación son herramientas fundamentales para convivir de manera segura con una tecnología que ya forma parte de la vida diaria.
Mientras las baterías de litio continúan ganando protagonismo en hogares y ciudades, la recomendación es clara: conocer sus riesgos, adoptar medidas preventivas y no subestimar señales que podrían evitar accidentes.