“Conocemos nuestra disciplina. Sabemos lo que causa. Sabemos que son cosas que pueden pasar. A los ojos del gran público puede parecer impresionante, un poco ridículo, pero para nosotros son cosas que suceden. Siempre hay un riesgo. Tenía que suceder delante del señor presidente y delante de toda Francia. Elegimos nuestro momento adecuado, creo”, fue otra de sus irónicas frases.
“Lo que pasó fue simplemente estúpido. Llegué a mi apoyo y mi pierna cedió. No me resbalé ni nada. Después me caí sobre el tablero. Es antideslizante y además la tabla era nueva, bonita y creo que todavía tengo la espalda en la tabla. Pequeños riesgos. Además fue en vivo así que obviamente terminamos así. Es una pena, pero es gracioso. Cuando das un paso atrás, es gracioso”, expresó en diálogo con el medio local RMC, que lo entrevistó tras la caída.
Jandard además fue medallista en el Campeonato Mundial de Budapest, Hungría (plata en equipo mixto), y el de Fukuoka, Japón (bronca en trampolín de 3 metros sincronizado). En tanto, también luce en sus vitrinas preseas de los Juegos Europeos: bronce en Plataforma de 10 metros (Bakú 2015), plata en Trampolín de 1 metro, bronce en Trampolín de 3 metros y bronce en Trampolín de 3 metros sincronizado (todos estos en Rzeszów, Polonia 2023).
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¿Qué hizo el clavadista francés de 26 años después del blooper que se hizo viral en las redes? “Continué el espectáculo con la espalda ensangrentada. Pero tuve a la ministra de Deportes que me llamó a mi teléfono personal para preguntarme cómo iba la cosa porque ella también estaba preocupada. No tuve la oportunidad de ver mucha gente. Recibí la llamada del Ministro de Deportes. Lo tranquilicé y una vez más quiero tranquilizar a todos, todo está bien. Ningún daño hecho. Es la caída, me deslicé jefe”, aclaró.
Por su parte, Jandard celebró la inauguración de la piscina olímpica: “Es magnífica. Es una infraestructura que el buceo francés llevaba esperando desde siempre. Tuvimos que viajar al extranjero durante varios meses, incluso más de un año. Nuestras pruebas de selección nacional las hicimos con nuestros vecinos los alemanes porque no podíamos hacerlas en Francia. Esta piscina es una bendición para que, sin mal juego de palabras, podamos sacar la cabeza del agua y dejar un gran legado. Haber puesto un pie en esta preciosa piscina antes de los Juegos Olímpicos de París también es una suerte y una gran oportunidad”.