Entre sus manifestaciones clínicas más comunes se encuentran fiebre alta, dolor de cabeza intenso, confusión, alteración del comportamiento, pérdida de la conciencia y convulsiones. Debido a que se trata de una patología grave y potencialmente mortal, requiere diagnóstico precoz y atención médica especializada urgente, tratamiento con el que ya cuenta el menor en San Luis.
Desde la Dirección de Epidemiología y Bioestadística provincial explicaron que la medida de mantener la actividad escolar normal responde a los protocolos del Manual de Normas y Procedimientos de Vigilancia Epidemiológica (actualizado en 2026), el cual no justifica el cierre de establecimientos educativos o jardines ante este tipo de diagnósticos aislados.
En lugar de aplicar restricciones, la cartera sanitaria recomendó reforzar las medidas de prevención generales en los ámbitos donde conviven niños y adolescentes.
Entre las pautas sugeridas se destacan el lavado frecuente de manos, evitar que los menores compartan objetos que se llevan a la boca (como vasos, utensilios o lápices), garantizar la ventilación de los ambientes cerrados y mantener al día el calendario oficial de vacunación.