Un estudio publicado en la revista Journal of Sleep Health señaló que las personas que duermen siestas tienen un mayor volumen cerebral total y mejor función cognitiva. Además, las siestas regulares están vinculadas a niveles más altos de felicidad. Según algunos estudios de la Universidad de Hertfordshire, aquellas personas que toman siestas cortas reportan mayor felicidad en comparación con las que toman siestas más largas.
Consejos para maximizar los beneficios de la siesta
No todas las siestas son iguales, y es esencial seguir ciertas pautas para obtener los máximos beneficios. Primero, es recomendable que las siestas sean cortas, de menos de 30 minutos o un máximo de 45 minutos. Según investigaciones de la Universidad de Hertfordshire, el 66% de las personas que tomaron siestas cortas se sintieron felices, en comparación con el 56% de aquellos que durmieron más tiempo. “Las siestas cortas están vinculadas con todo tipo de mejoras en salud y felicidad”, subrayan los investigadores.
Otro consejo importante es tomar la siesta en la primera parte de la tarde, cuando es más probable que la persona se sienta naturalmente cansada. Finalizar la siesta alrededor de las dos de la tarde puede evitar interferencias con el sueño nocturno, manteniendo la calidad del descanso por la noche. “Es mejor dormir siestas en alineación con tus ritmos circadianos”, asegura un estudio que aparece en diversas publicaciones científicas.
Finalmente, establecer una rutina de siestas puede amplificar los beneficios obtenidos. Investigaciones publicadas en Progress in Brain Research sugieren que aquellas personas que duermen siestas de manera rutinaria muestran mejoras significativas en la función cognitiva y la felicidad. “Aquellos que duermen siestas regularmente experimentan los mayores beneficios”, afirman los estudios.
Qué sucede con el sueño insuficiente y el trabajo
El sueño insuficiente también tiene repercusiones en el ámbito laboral. Datos de Expert Express y YouGov revelan que un 70% de personas entre 18 y 24 años afirman que su trabajo interfiere con su descanso. Estos porcentajes son también elevados entre adultos mayores: un 54% en el rango de 35-44 años y un 42% entre los mayores de 55 años. Además, la falta de sueño afecta la capacidad de liderazgo y la inspiración en el trabajo, según investigaciones del Journal of Applied Psychology.
Incluso, según una encuesta realizada por la empresa de bienestar del sueño Sleep Doctor, el 46% del total dijo que toma siestas durante la jornada laboral al menos unas cuantas veces al año. Por otra parte el 33% informó que lo hacía semanalmente: el 9% una vez por semana, el 18% varias veces por semana y el 6% diariamente.
FUENTE: Infobae