En diálogo con un medio nacional, Piccioli cuenta que se dedica a escribir libros y brindar charlas que tienen como enfoque el concepto de “todos somos CEOs de nuestras vidas, en donde aunque no nos guste la situación, aunque todo sea una porquería, siempre hay opciones. Y el desafío es encontrar las opciones y elegirlas de manera consciente”.
Entre sus consejos y las herramientas que brinda, recolectadas a través de su experiencia, Piccioli habla constantemente de construcción. Y también de una serie de consejos indispensables para quienes buscan encontrar trabajo o cambiar de empleo.
Tres consejos para encontrar un trabajo
“El primero está basado en el currículum: el CV no es tan importante. Nos habían enseñado que hay que llevarlo en sobres o carpetas. Y la realidad es que la posibilidad de conseguir un trabajo mandando un CV es súper baja. Es estadístico”, indica.
Piccioli precisa que lo mejor, según su criterio, “es construir redes, conocer gente, meterse en los lugares físicos o virtuales en donde está la gente que va a confiar en vos. Porque en definitiva el valor principal en un trabajo no es tanto tu conocimiento técnico, ni siquiera tu capacidad de aprenderlo, es cuánto confían en vos”.
Para ello, el economista aconseja exhibirse de manera confiable y entender que la confianza “es un valor mucho más importante del que creemos”.
Su segundo consejo tiene que ver con un lema establecido: la claridad es poder. “Cuánto más claro sepas el trabajo que querés, más fácil va a ser encontrarlo. Ejemplo, yo quiero trabajar de supervisor de una planta industrial de determinada actividad y ubicada en tal zona”, dice.
Y continúa: “Bueno, hay que buscar esas empresas e ir a conocer a la gente que trabaja allí. Al bar en el que toman algo después del trabajo o, más fácil, contactarlos por LinkedIn. Se debe hacer lo que haga falta para acercarnos a esas personas”.
“Si en cambio hacemos ‘ametalladora’, es decir, tiroteamos por todos lados, se va a notar que no nos interesa mucho y no vamos a pasar el filtro. Hay que poner mucha intensidad para conseguir un laburo y para eso necesitamos foco y claridad”, completa.
“En tercer lugar, dar vuelta la premisa de que la gente se va de los trabajos por las empresas y no por los jefes. La gente muchas veces también se queda por los jefes. Entonces, ¿qué pasa si en vez de buscar un trabajo buscás un jefe? Te fijás qué tipo de gente, para quién te gustaría trabajar, con qué tipo de perfil te gustaría trabajar”, establece.
Y agrega: “Contactás a esas personas y les hacés preguntas honestas. En la búsqueda de trabajo es mucho mejor un plan de 90 días que 90 planes de un día. Es mucho mejor un plan bien pensado de 90 días, una construcción, que ir al choque 90 días haciendo más o menos lo mismo, repitiendo lo que estamos haciendo”.