Qué significa el método LAP y cómo evita ser víctima de estafas
Las siglas LAP corresponden a Localizar, Autor y Para qué, los tres pasos que propone la policía española para desenmascarar una llamada sospechosa.
El primero consiste en revisar el prefijo del número de teléfono entrante: si no corresponde al indicativo del país, hay que desconfiar. En algunos modelos iPhone y Android, el propio sistema muestra de forma automática el país de origen de la llamada entrante.
Esta primera verificación no implica que toda llamada internacional sea fraudulenta, porque el usuario puede estar a la espera de un contacto legítimo desde el exterior. La pauta, en caso de no reconocer el motivo de una llamada con prefijo extranjero, es directamente no atenderla.
Por qué se debe verificar la identidad de quien llama
Si la llamada se responde, el segundo paso del método consiste en confirmar quién está al otro lado. Cuando la persona afirma ser un conocido o familiar, se debe formular una pregunta de seguridad, es decir, un dato que solo ambas partes puedan conocer. Una respuesta errónea o evasiva funciona como señal de alerta inmediata.
Sin embargo, la experiencia indica que la mayoría de los intentos de fraude no suplantan a una persona concreta, sino a una empresa: un banco, una compañía telefónica o una aseguradora.
Los estafadores suelen obtener nombre, apellidos e incluso número de documento a partir de filtraciones de bases de datos de clientes, así que contar con esos datos no garantiza que la llamada sea legítima.
Cuáles preguntas hacer durante la llamada
El tercer y último paso del método LAP consiste en indagar el motivo exacto de la llamada. Si se solicita algún dato bancario, personal o cualquier información que comprometa la privacidad del usuario, corresponde desconfiar de inmediato.
Este patrón se repite en llamadas que suplantan a compañías de las que la víctima es cliente real, bajo la excusa de completar un dato faltante o de ofrecer una promoción que exige un pago previo.
Ante cualquiera de estos pedidos, la medida es colgar y comunicarse directamente con la empresa mencionada, no al número desde el que llamaron, sino a uno de contacto oficial disponible en su sitio web, para confirmar si la gestión fue real.
Si el usuario no compartió ningún dato durante la llamada, solo hay que bloquear el número. La situación cambia si se entregó información sensible, como un número de tarjeta de crédito o datos de cuenta bancaria.
En ese caso, la pauta es contactar de inmediato a la entidad financiera y presentar una denuncia, en especial si ya se registró algún cargo no autorizado.
Cuando el usuario logra comunicarse con atención al cliente y expone lo ocurrido, la respuesta suele confirmar que se trató de un intento de fraude, porque la compañía legítima no reconoce haber realizado ese contacto ni haber solicitado esos datos.
Cuáles son los fraudes más comunes a través de mensajes de texto
Más allá de las llamadas, los mensajes de texto concentran otro conjunto de técnicas fraudulentas. Janeth Rodríguez, VP de Revenue para Infobip Latam, identifica el smishing como la modalidad más conocida: el delincuente suplanta a un banco o comercio mediante enlaces maliciosos para capturar claves.
A esto se suma el SMS spoofing, que altera el remitente del mensaje para que la estafa aparezca dentro del mismo hilo de conversación de una marca reconocida, y el SIM swapping, mediante el cual el atacante roba la línea telefónica de la víctima.
“La regla de oro para los usuarios de a pie es desconfiar de mensajes con enlaces acortados o urgencias financieras repentinas”, advierte Rodríguez.