También apuesta por champús con ingredientes suaves y naturales, sin sulfatos que debilitan la capa de agua. “Es una manera de no agredir la defensa natural del cabello”.
“El champú, si es suave, se puede usar a diario y, si es de tratamiento, una o dos veces por semana. La mascarilla se emplearía una o dos veces por semana”.
Utilizar un protector solar para el pelo
“Otra manera de ayudar al cabello es protegerlo del sol con protectores solares para el pelo”, señala Martínez. Estos cosméticos suelen estar formulados en spray o en aceites y tienen un elevado poder de hidratación y penetración.
Secarlo y evitar peinados tirantes
La farmacéutica recuerda que no conviene hacerse peinados demasiado tirantes cuando está mojado, ni tenerlo demasiado tiempo húmedo.
Ducharse antes y después de meterse en la piscina o el mar
Otro buen hábito en verano es mojarse el pelo en la ducha antes de entrar en la piscina o en el mar. “Como el pelo es poroso y absorbe agua, si ya está mojado antes de entrar en contacto con la sal o el cloro, su poder de penetración es menor. Esto favorece un menor contacto con agentes irritantes.
Del mismo modo, “es recomendable que al salir de la piscina o el mar enjuaguemos el cabello con agua para retirar los restos de sal o de cloro”.
Proteger el pelo de altas temperaturas
Martínez añade que “habría que proteger el cabello cuando vamos a someterlo al calor de secadores o planchas del pelo. Hoy en día los productos han evolucionado mucho y podemos encontrar fórmulas que van a sellar el cabello para que no sufra”.