Según los detalles, se confirmó el “rol destructor de Oris y su madre, Alejandra Ríos”. Decía que vivía con la mala de Alejandra. Camila contaba: "Me pega con su propia mano" y en realidad lo que quiere decir es "mi propia madre", me pega. Se incrementaba su angustia cuando habla de ellos. Camila pedía que la psicóloga la calmara. La niña dijo que Pedro le pegó con la mano ese día. Al indagar sobre experiencias sufridas, esquivaba respuestas. “Hasta se orina”, declara la psicóloga.En ese momento, en la habitación monitoreada había un arma de juguete. Se le preguntó si conocía ese elemento. Respondió que “Pedro tiene una escopeta”. "Ella puso el arma en su cabeza y en su boca", manifestó la nena. Tomó nuevamente el revólver y disparó en la cabeza a la psicóloga para que no preguntara más ni pestañara. “Representando una vivencia”, señala la profesional. La niña “habló con el juez por teléfono. Tomó otra vez el arma”. Desde el momento que vio ese objeto, no pudo dejarlo. “Pedro me puso el arma en la cabeza”, reiteró. También, aseguró que “no le gustan los caballos. Aseguró que nunca se subió a un animal y escupió sobre el pasto en relación al campo”.