En el minuto 12 de partido, con el marcador aún a cero, el portero le detuvo de forma magistral un remate a Messi y volvió a ahogarle el grito de gol tras el rebote. Messi le ayudó a incorporarse y le acarició la cabeza. "Cuando le atajé esa pelota le dije sin más 'cumplí el sueño de mí hijo'. Él (el niño) siempre me preguntaba: '¿cuándo vas a jugar contra el Barcelona, cuándo le vas a atajar una pelota a Messi?' Le dije eso (a Leo), y cuando terminó el partido lo fui a saludar y a pedirle la camiseta, pero llegué tarde, ya se la habían pedido otros", reveló Trapito. "Me quedé helado. Fue el gesto del más grande" "Al terminar la ceremonia de premios nos vimos en la puerta del vestuario, fui con mi elástica a pedirle si me lo cambiaba con la de Bravo, me dijo que 'sí', y a los pocos minutos volvió con la camiseta de Bravo y con sus botas. 'Éstas son para tu hijo', me dijo. Me quedé helado. Fue un gesto del más grande". El destinatario, Agustín, de 9 años El afortunado destinatario del obsequio se llama Agustín, tiene 9 años y juega de arquero como su papá, el capitán de River, que en junio, cuando se cumpla su cuarto año en el club, cambiará de aires, tal y como ya avisó. México... ¿o quizás el Barça? Lo más probable es que su carrera continúe en México, aunque hace poco tiempo un sector de la prensa española lo mencionó como posible refuerzo del equipo de La Pulga. ¿Tendrá Messi algo que ver con eso?