El clavadista estadounidense Steven LoBou se pegó un fuerte golpe en la cabeza en la salida del salto que realizó en La Rochelle, en Francia. Pese a lo espectacular del impacto, no sufrió graves daños porque tuvo un buen ingreso al agua. El deportista tuvo la habilidad suficiente para caer lo mejor posible. De lo contrario podría haber sido una tragedia.
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