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Tras la muerte de la pareja, Salud Pública pidió que pese al frío “dejen circular el aire” dentro de la casa

Luego de que se conociera el fallecimiento de Sara Carrizo y su novio, Eduardo González por fallas en un calefón, el jefe de Medicina Sanitaria, Roque Elizondo, expresó su pesar. Asimismo, brindó recomendaciones para evitar intoxicarse con monóxido de carbono.  

El jefe de Medicina Sanitaria, Roque Elizondo, expresó su pesar por la muerte de una pareja de jóvenes en su domicilio de Rawson, por fallas en el calefón. Dijo que lamenta la situación que ha producido la muerte de dos jóvenes y que están trabajando con énfasis en los cuidados que deben tenerse con respecto al monóxido de carbono. “Hay elementos  como braseros, estufas, calefones, calefactores que son órganos consumidores de oxígeno y liberadores de monóxido de carbono.  Hay que estar alerta con estas conexiones sobre todo en la época invernal. La mayor recomendación es que haya ventilación mínima dentro del hogar. Que circule el aire permanentemente”, aseguró a radio Colón.

En tanto, desde el ministerio de Salud emitieron una serie de recomendaciones para evitar la intoxicación con monóxido de carbono. A continuación, el comunicado oficial

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"Ante los lamentables hechos ocurridos el pasado fin de semana, el  Ministerio de Salud, advierte a la población que siga las siguientes recomendaciones para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono: 

Siempre se deben mantener los ambientes ventilados y controlar el buen funcionamiento de las instalaciones y artefactos de calefacción, ya que se trata de un gas que es invisible e inodoro y no causa irritaciones por lo que es de muy difícil percepción.

 Una observación que todos pueden tener en cuenta a la hora de evaluar el funcionamiento de los artefactos para calefaccionar a gas es asegurarse que la llama siempre sea de color azul. Los calefones no pueden instalarse en el baño y un gasista matriculado es quien debe revisar la salida exterior de los mismos y de las estufas. También hay que tener especial cuidado con los grupos electrógenos que funcionan con nafta o gasoil y con los braceros, ya que pueden producir monóxido de carbono.

 Se recomienda evitar calefaccionar los ambientes con el horno o las hornallas de la cocina y apagar las estufas antes de dormir. Según el Centro Nacional de Intoxicaciones, en Gran Buenos Aires y en las provincias, la mayor fuente de intoxicación es la que produce el uso del brasero, por lo que antes de ir a dormir hay que apagarlo y sacarlo de la vivienda para mayor seguridad.

 Al inhalar monóxido de carbono éste reemplaza al oxígeno en el torrente sanguíneo. La falta de oxígeno afecta, en especial, al corazón y al cerebro. Los síntomas son dolor de cabeza, vómitos o náuseas, mareos, decaimiento, falta de aire y palpitaciones. A causa de esta situación, la persona intoxicada puede entrar en coma y morir, es por ello que ante los primeros síntomas se debe ventilar la habitación rápidamente, salir del ambiente e ir al centro de salud más cercano para ser atendido. El tratamiento consiste en el suministro de oxígeno.

 Cuando hay intoxicación, actuar con rapidez es fundamental ya que la vida media en personas sanas que respiran aire contaminado por monóxido de carbono varía entre 3 a 4 horas.

 Los niños, los ancianos, los que padecen enfermedades cardíacas y/o pulmonares, los fumadores y quienes habitan en zonas de gran altitud son los que tienen mayor riesgo de intoxicación".

Cómo se produce y cuáles son los síntomas

 La inhalación e intoxicación por monóxido de carbono produce que éste reemplace al oxígeno en el torrente sanguíneo. En consecuencia, la falta de oxígeno hace que sufran el corazón, el cerebro y el cuerpo. A veces, los síntomas son parecidos a una intoxicación alimentaria, un cuadro gripal, un problema neurológico o cardíaco. Hay que tener en cuenta que la inhalación de este gas venenoso puede confundirse con otra patología.

 Aunque los síntomas pueden variar de una persona a otra. Los niños pequeños, los adultos mayores, los que padecen enfermedades cardíacas y/o pulmonares, los fumadores y las personas que habitan en zonas de gran altitud son los que tienen mayor riesgo de intoxicación.

 El principal riesgo es que en muchos casos la persona no es consciente de los síntomas.

Éstos pueden ser:

• Dolor de cabeza

• Náuseas o vómitos

• Mareos, acompañados de cansancio

• Letargo o confusión

• Desmayo o pérdida de conocimiento

• Alteraciones visuales

• Convulsiones

• Estado de coma