Tras un eterno "flasback" que prácticamente duraba toda la película, Rose decidía desprenderse del colgante Corazón del Mar, un diamante que fue el único objeto que llevaba encima al posar desnuda para Jack Dawson el día antes del hundimiento del barco. Ya anciana, decide tirarlo por la borda, y dejar partir los recuerdos que la mantuvieron anclada a ese pasado que jamás superó pese a intentarlo.
Pero la historia pudo no acabar donde lo hizo. Como tantos otros directores Cameron rodó un final alternativo. En ese otro desenlace, el personaje de Brock Lovett cobra mayor protagonismo al intentar convencer de todas las formas posibles a Rose para que no se deshiciera de ese diamante cuya búsqueda sirve de hilo conductor al filme.
Al final empatiza con la anciana y comprende su motivación por lo que... ¡estalla en una carcajada! Un final ridículo que hubiese ensombrecido a la película, ganadora de 11 premios Oscar en 1997.
Fuente: hoycinema