Las autoridades continúan a la espera de los resultados de las necropsias anteriores, ya que aún se encuentran en los plazos establecidos, para realizar una investigación exhaustiva de las causas de la muerte de los animales y como medida de prevención, según lo contempla el protocolo de emergencia.En cuanto a la seguridad, se ordenó el aumento de vigilancia nocturna con refuerzos de personal policial y el incremento de las frecuencias del personal de seguridad, especialmente en los sectores afectados.Mientras se realiza la investigación, el paseo continuará con sus puertas cerradas hasta el próximo sábado y con la prohibición de acceso a toda persona ajena a las actividades que se están desarrollando, para no entorpecer las pericias.El equipo veterinario decidió descartar otras posibles causas de muerte y ordenó el análisis completo de muestras de agua de todos los recintos donde se registraron los fallecimientos y del agua de las piletas que abastecen al Zoo. Además, se suspendió la entrega de alimento balanceado a los rumiantes y se revisó cada uno de los fardos en existencia.