"
San Juan 8 > San Juan > sanjuaninos

Entre llamas, fe y esperanza: los sanjuaninos celebraron a San Juan Bautista

Las llamas consumieron cada mensaje en un ritual ancestral que simbolizó la renovación espiritual y la esperanza de tiempos mejores.

En una emotiva noche cargada de simbolismo, fe y tradición, cientos de sanjuaninos participaron este miércoles de la tradicional Fogata de San Juan Bautista, una celebración que volvió a reunir a familias enteras para honrar al Santo Patrono de la provincia y renovar sus esperanzas de cara al futuro.

La jornada comenzó con una multitudinaria misa en la Iglesia Catedral, presidida por el arzobispo de San Juan de Cuyo, Monseñor Jorge Lozano. Allí, los fieles elevaron sus plegarias en una ceremonia marcada por el recogimiento y la devoción.

Más tarde, la imagen de San Juan Bautista recorrió las calles de la ciudad en una procesión y caravana vehicular que partió desde el microcentro y se dirigió hacia el playón del CIC del Barrio Manantial, en Trinidad, donde se desarrolló el momento más esperado de la noche.

Te puede interesar...

Mientras los vecinos aguardaban la llegada de la imagen sagrada, la vigilia musical organizada por el Ministerio de la Música aportó un clima de reflexión y espiritualidad. Canciones religiosas acompañaron una velada que, pese a las bajas temperaturas, estuvo marcada por el calor humano y la participación comunitaria.

Cuando el reloj marcó las 21.30, las llamas comenzaron a elevarse en el cielo sanjuanino. Entonces llegó el instante más emotivo de la celebración: la quema de intenciones. Niños, jóvenes y adultos depositaron en el fuego pequeños papeles donde habían escrito preocupaciones, tristezas, angustias y deseos que buscaban dejar atrás. Otros aprovecharon la ocasión para pedir salud, trabajo, unión familiar y prosperidad.

Las llamas consumieron cada mensaje en un ritual ancestral que simbolizó la renovación espiritual y la esperanza de tiempos mejores. Muchos observaron el fuego en silencio, mientras otros compartieron abrazos y palabras de aliento en una ceremonia que volvió a demostrar la vigencia de una de las tradiciones más queridas por los sanjuaninos.

Para acompañar la celebración, la Municipalidad de la Capital distribuyó mate cocido caliente y sopaipillas entre los asistentes, gestos que ayudaron a combatir el frío de la noche y reforzaron el espíritu de encuentro que caracterizó la jornada.

Así, entre oraciones, música y el resplandor de la fogata, San Juan volvió a rendir homenaje a su patrono. Una vez más, la tradición unió a la comunidad alrededor del fuego, donde se quemaron los pesares y se encendieron nuevas esperanzas.