El inicio de las conversaciones formales de cara a un consenso por la reforma electoral busca avanzar en el trabajo con los gobernadores para que sea votada este año. Es que requerirá una ardua tarea de implementación antes de que esté todo listo para ser puesta en práctica en las primarias legislativas de agosto 2017.El secretario de Asuntos Políticos, Adrián Pérez, ya había adelantado que "el objetivo es mejorar el sistema electoral, hacerlo más transparente, ágil y confiable. La línea de trabajo es la boleta única, con opción a que sea electrónica, dotar al sistema de un organismo electoral con autonomía para que el asunto electoral no lo maneje el Ejecutivo y que tenga autonomía y dé más confianza a la gente".En el oficialismo admiten que la complejidad que implica la puesta en práctica de un sistema electrónico a nivel nacional es un desafío que aún no puede darse por garantizado: para el segundo trimestre de 2017, el Ejecutivo debería tener resuelta la selección, licitación y compra de más de 120.000 máquinas de BUE, junto al correspondiente gigantesco operativo nacional de capacitación.El equipo de Interior que estará abocado a la tarea de la reforma está integrado por el subsecretario de Asuntos Electorales, Ezequiel Fernández Langan -a cargo de preparar la ejecución y puesta en práctica-, y por el subsecretario de Reforma Política, Julio Postiglioni, encargado de idear el marco legal para la reforma.Asimismo, las mesas de trabajo también contemplarán a los partidos políticos, las universidades nacionales y ONG como el CELS, Cippec y ACIJ, y también está previsto que comiencen a ser convocadas con el correr del presente mes.Las reformas a la ley electoral, según la Constitución, requieren de una mayoría calificada de la mitad más uno del total de los miembros de las cámaras del Congreso y no una mayoría simple, por lo cual los consensos a los que el gobierno de Cambiemos deberá arribar serán mayores, especialmente con el peronismo.