Fue entonces cuando se produjo el error: los policías que lo custodiaban aplicaron la libertad como si correspondiera a todas las causas abiertas, omitiendo que ya existía una prisión preventiva firme. Así, sin mayores controles, Oviedo fue liberado y regresó a su domicilio. Desde ese momento, no volvió a ser localizado.
La Policía de San Juan inició una intensa búsqueda, pero hasta el momento el detenido no ha sido encontrado. No fue hallado en su casa ni en las zonas que frecuentaba habitualmente. Su condición actual es la de prófugo, y se activaron protocolos para recapturarlo, aunque las primeras diligencias no arrojaron resultados positivos.
Desde el Poder Judicial admiten que el episodio fue producto de una falla de coordinación entre fueros, y que existieron omisiones graves a la hora de verificar el estado procesal del imputado. La liberación, que sólo debía regir para la causa menor, terminó aplicándose de manera errónea sobre el conjunto de las actuaciones judiciales.
Oviedo es un viejo conocido del ambiente delictivo y cuenta con antecedentes penales por delitos contra la propiedad. Su liberación irregular generó malestar entre funcionarios judiciales y policiales, y expuso con crudeza las debilidades del sistema penal local. A medida que pasan los días sin lograr su recaptura, crece la presión sobre los responsables del procedimiento.
Mientras tanto, el caso pone en evidencia la fragilidad institucional en la articulación entre distintos fueros judiciales y deja en entredicho los controles internos para garantizar el cumplimiento efectivo de las decisiones judiciales. Un solo error administrativo bastó para que un acusado con prisión preventiva quedara libre y desapareciera del radar del Estado.