La defensa, por su parte, insistió en la falta de pruebas y reclamó la absolución de los tres acusados, postura que finalmente fue respaldada por el juez.
La investigación apuntaba a una presunta red de sustracción de autopartes y cubiertas de vehículos que se encontraban bajo custodia judicial. El depósito, ubicado en el departamento 9 de Julio, almacenaba rodados vinculados a distintas causas, lo que elevaba la responsabilidad de quienes estaban a cargo.
Pese a la acusación y al tiempo transcurrido, el tribunal entendió que los elementos reunidos no alcanzaron para sostener una condena.
Un antecedente que pesaba
Más allá de esta absolución, el excomisario ya había sido condenado en 2021 por un hecho similar. En aquella oportunidad, fue hallado responsable de utilizar para fines personales una camioneta secuestrada que debía permanecer bajo resguardo judicial.
Por ese episodio recibió una pena de seis meses de prisión condicional por abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
El fallo aún no quedó firme y los fundamentos serán dados a conocer el próximo 7 de abril. Hasta entonces, la Fiscalía no descarta apelar la resolución, al sostener que existen elementos que comprometen la responsabilidad de al menos dos de los acusados.
De esta manera, la causa cierra —por ahora— un capítulo que durante años mantuvo en foco a la estructura policial, con un desenlace que vuelve a poner en discusión el peso de la prueba en los procesos judiciales.