Durante la intervención, Farías arrojó al suelo un arma de fuego de fabricación casera que luego fue secuestrada por la Policía. De acuerdo con las primeras pericias, el arma posee un mecanismo similar al de una escopeta y no se encontraba percutada.
Mientras se desarrollaba el operativo, los otros involucrados comenzaron a arrojar piedras y elementos contundentes con el objetivo de impedir las detenciones. Como consecuencia, resultó dañada la burbuja de un móvil policial y se registraron abolladuras en la patente de una motocicleta oficial. Pese a la resistencia, los tres sospechosos fueron reducidos y detenidos a pocos metros del lugar.
La denunciante relató que los jóvenes habían amenazado previamente a su hijo, de 19 años, en la plaza conocida como “El Cajón de los Muertos”. Según su testimonio, los acusados le apuntaron con el arma y le dijeron: “Los vamos a matar”. La mujer aseguró además que, al intervenir para proteger a su hijo, también fue víctima de amenazas por parte de los sospechosos.
Por disposición del fiscal de Flagrancia, Dr. Emiliano Usín, se inició el procedimiento correspondiente. Los tres detenidos quedaron alojados a disposición de la Justicia mientras avanza la investigación.