Caso Talía
Jueves 04 de Abril de 2019

Con un inmenso dolor y disconforme, la madre de Talía recibió la noticia: "Estoy muy mal"

La mujer que estuvo por más de dos años vigilando que el verdugo de su hija no se escape del Nazario Benavidez, que se intentó encadenar y lloró amargamente frente a las cámaras por encontrar la justicia, se enteró de la triste noticia de la benigna pena para Morales.

/// Por María Eugenia Vega

Desconsolada, sin ganas de hablar con la prensa, Anabela Recabarren recibió la noticia que no quería recibir. Al asesino de su hija Talía le dieron sólo 10 años de prisión. No estaba conforme con una pena inferior a la prisión perpetua, pero había entendido que esto no podía suceder, porque Morales era menor cuando mató a su pequeña, aunque no estaba de acuerdo con las leyes.




Pero la esperanza de que el juez tomara el pedido de la Fiscalía, de los 25 años para ese joven, que hoy será trasladado al Penal de Chimbas, la mantenía en pie. Hoy no lo está tanto. La mujer se enteró después de que el fiscal comunicara la resolución judicial, mientras estaba en camino desde Zonda a la ciudad.


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Seguramente, se le vinieron los años encima. Tanto tiempo sin su hija, luchando por tener justicia, para que Talía descanse en paz, y ahora que llegó casi al final del camino con una pena "pobre" a la que no le encuentra explicación. "Estoy muy mal", alcanzó a contestarle a este medio cuando fue consultada sobre su estado. No es para menos si ahora sólo le queda esa remera que viste con pesar, con un mensaje claro, "tu recuerdo". Ahora deberá aprender a vivir con eso.


Con los ojos puestos en el verdugo

Desde que Talía Recabarren (17) fue asesinada, su madre Anabela no descansa. Mira el calendario contando los días que lleva esperando que el asesino, Ángel Morales (expareja de la víctima), sea juzgado por el femicidio. Pasó meses y meses así, y finalmente ese día llegó. Nada fue como lo esperaba. 10 años es poco y nada para tanto dolor.


Pero antes de llegar a este desenlace, un camino lleno de lucha. Esa sufrida madre reveló que no le perdió pisada a los pasos del que señala como verdugo de su hija; ni a la familia de éste. "Estuve yendo todos los domingos, durante los dos años que pasaron de aquel día en el que mataron a mi hija, para ver si ese desgraciado sigue ahí en el Nazario Benavidez. Quería saber si es verdad que tiene salidas transitorias, pero nunca lo vi salir", confesó hace algunos meses a este diario.


La ansiedad y el hambre de justicia llevaron a la madre de la joven asesinada a empeñar su tiempo para enfrentar finalmente a ese joven que hoy tiene 20 años, a quien ella acusó como el brutal agresor de su hija. Aunque no lo ha logrado, pese a cruzar los dedos para que el tiempo pase rápido, Anabela consiguió algo que pocos pueden lograr: que un menor haya a la cárcel y no salga, al menos por una década.


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