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Sextorsión: tatuador sanjuanino condenado a 5 años de prisión efectiva

Se trata de la primera sentencia en un caso de sextorsión. El hombre había dado a conocer material íntimo de su novia tras la separación.

El tatuador sanjuanino Patricio Poli fue condenado este jueves a cinco años de prisión efectiva por “pornovenganza”. Además, ordenaron un tratamiento psicológico de rehabilitación. La joven riojana logró llevar a juicio a su exnovio después de que él difundiera en Internet videos sexuales en donde aparecían ambos y este jueves el Tribunal de la Cámara Tercera en lo Criminal y Correccional de La Rioja dictó la sentencia.

Patricio Pioli, el tatuador que hoy se sentó en el banquillo de los acusados y enfrentó la decisión de los jueces Edith Agüero, María Petrillo y Fernando Romero, llegó a esta instancia detenido e imputado por “coacción y lesiones leves calificadas” en contra de su expareja, Sánchez Frega y también por filtrar fotos y videos íntimos tomados mientras duró su relación con la mujer.

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De esta manera, el tribunal falló a favor de lo que había solicitado la fiscalía: cinco años de prisión efectiva para Pioli por la difusión de contenido íntimo sin consentimiento.

Qué dijo la víctima

En diálogo con los medios locales, la víctima explicó a partir del cuarto mes de noviazgo con Pioli empezó a sufrir “situaciones de violencia física, verbal y psicológica y además problemas por la violencia que ejercía sobre mis animales”. “Cada vez que quería dejarlo me decía todo el tiempo que iba a difundir las cosas que él tenía. Aguanté por un montón de tiempo hasta que no di más porque las situaciones de violencia eran cada vez más graves”, agregó.

La mujer destacó que “corría riesgo de estar con esa persona y sabiendo que de todas maneras me iba a hacer un mal traté de elegir un mal en lo posible menor que me permita seguir viviendo”.

“Igual lo iba a hacer -sostuvo Sánchez Frega en referencia a la difusión del material grabado- me lo dijo en los audios que presenté en la justicia. Otra cosa con la que él me amenazaba era con contar un abuso que yo había sufrido en mi infancia por parte de mi abuelo”. “Yo se le conté en confianza y el en un medio audiovisual se sentó y lo contó muy tranquilamente”, relató.

Sobre ese tema en particular subrayó que “fue todavía peor que lo que me venía haciendo, porque todo el mundo estaba escuchando algo que yo solo se lo había contado a él y no tenía por qué haberlo divulgado”.