“Lo que verdaderamente nos preocupa y desvela todos los días es el peso. Nuestra obsesión es con el peso, que cada vez haya menos pesos en la economía para que efectivamente la inflación se termine de pulverizar. Lo que hicimos fue profundizar la política monetaria, la limpieza de pesos y terminar con la última canilla para la emisión. Esto no es más que la estocada final a la inflación y una vez que eso se resuelva va a hacer que todo el resto de las variables se corrijan”, sumó.
El sábado, el Presidente y el Ministro de Economía dieron a conocer una modificación en la forma en que operará el Banco Central en la plaza cambiaria con el fin de reducir a cero la emisión de pesos por compra de divisas y acompañó el giro con la decisión de usar pesos obtenidos por el Tesoro a través de colocaciones de deuda para comprar más de USD 1.500 millones de intereses de títulos de deuda que vencen en enero 2025.
Este lunes, tras los anuncios, los movimientos del mercado dejaron una fuerte tendencia bajista para bonos y acciones en sus precios tanto en pesos como en dólares junto a una caída de entre el 6 y el 8 por ciento en las cotizaciones alternativas del dólar.
Este martes, en tanto, en el segundo día de la nueva estrategia monetaria del Gobierno, se acentuaba la tendencia: los dólares financieros bajaban más de 3% al tiempo que subía el riesgo país. Además, los bonos volvían a operar en terreno negativo, con caídas de hasta 4%. El dólar blue operaba estable a $1415, tras caer $85 el lunes. En tanto, el dólar MEP bajaba hasta $1260 y el CCL retrocedía hasta $1253.
En paralelo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) empeoró su proyección para la Argentina en 2024 y estimó que este año el PBI caerá 3,5%. Además, calculó que en 2025, la economía local rebotará y tendrá un crecimiento de 5%.