“Se les descontará a aquellos que vayan a la marcha, no a quienes no puedan venir a trabajar porque no funciona el transporte. Todos vamos a tener dificultades para ir a trabajar y el que no va a trabajar no cobra”, señaló ese miércoles el vocero presidencial, Manuel Adorni.
El portavoz de Javier Milei señaló que la movilización de la CGT afectará a “6.593.000 personas que no van a tener el servicio esencial de transporte para ir a sus trabajos”. “4 millones en el AMBA, 1 millón en el interior del país, 1 millón no podrán ir a trabajar en trenes y 93.000 no tienen vuelos”, detalló.
“Llevamos dos paros de CGT, dos paros de colectivos, dos paros de docentes, un paro de trenes, un paro de aeronáuticos y más de 100 marchas. Fernández tuvo 0 paros en sus cuatro años de gobierno”, remarcó. En ese sentido, señaló que “desde 1983, el 64% de las marchas de la CGT fueron contra gobiernos no peronistas y está claro que esos gobiernos no han brillado”.
Por último, apuntó directamente contra los impulsores de la movilización: “Mañana paran los que siguen queriendo hacer de la Argentina un camino de servidumbre, los fundamentalistas del atraso. Solo van a ganarse el desprecio de quienes quieren y necesitan a trabajar”.