"Cuando hay presencia de células ajenas a glándulas mamarias, el cuerpo requiere más circulación y flujo de sangre en la parte específica donde se encuentran las células invasivas, por ello la temperatura de este órgano aumenta", explica la estudiante María Camila Cortés Arcila, que participa en el proyecto.
El sistema pretende innovar en la prevención de la enfermedad, cuyo diagnóstico tardío puede complicar el tratamiento y reduce las posibilidades de éxito, según explicó la UN en un comunicado. Sin embargo, los investigadores sostienen que no buscan "reemplazar el oficio del médico" sino mejorar la prevención con este sujetador, que ahora buscan desarrollar y comercializar a un precio "asequible para cualquier mujer".
Fuente: tn