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POLICIALES

La negociación con el gendarme: minutos antes de matarse pidió hablar con su exmujer y con su suegra

Sucedió durante la noche de este lunes en Rawson, en medio de una charla con un negociador del Grupo Geras, que se realizó por al menos una hora. Mario Juárez se mostró arrepentido, según los testigos.

/// Por María Eugenia Vega En medio del caos, los gritos y la desesperación, la negociación. Es este último momento en el que un profesional especializado de la Policía realiza una práctica clave: tratar de que la persona atrincherada, que amenaza con matarse o con matar, no tome una mala decisión y deponga su actitud. Eso fue lo que ocurrió en la noche de este lunes en la villa Cenobia Bustos, Rawson, cuando un gendarme de 27 años le disparó a quemarropa a su expareja (29) y madre de sus tres hijas, y amenazó con quitarse la vida, logrando su cometido. Antes de eso, algo pasó para que Mario Juárez, entrara a la habitación de su expareja, Victoria Manrique, y mientras ella dormía le aplicara dos disparos que la dejaron grave. Luego de eso, los gritos de los niños que estaban en el lugar, el pedido de ayuda desesperado a los vecinos, y la acción de una persona que estaba presente en el lugar, que arrojó el arma al techo de la casa. Así fue como Mario decidió subir a ese techo y agarrar el arma, amenazando con lo peor. En ese momento, entró en escena el subcomisario Iván Frías (del Grupo GERAS) quien mantuvo una charla, como negociador, con el agresor durante al menos una hora. El techo era relativamente bajo y Mario estaba allí con el arma entre las piernas. Le habían estado pasando vasos con agua para que se tranquilizara, mientras él preguntaba por su expareja. No sabía cuál era su estado de salud, pero la joven de 29 años ya había sido trasladada por la ambulancia de 107 al Servicio de Urgencias del Hospital Rawson. La negociación Ese fue el momento de extrema tensión donde las negociaciones de la Policía fueron clave. Al respecto, el subcomisario Iván Frías, contó ante las cámaras de Canal 8, los pasos que se siguieron para lograr la calma, ante todo, en el agresor. Y de esa manera que deponga su actitud. Sin embargo, y pese a los esfuerzos, esta vez no se logró. "Nos dijo (Mario) que hace mucho tiempo que venía muy triste por la relación que tenía con su exmujer (Victoria) y que esa situación lo tenía depresivo", relató Frías. Su comportamiento le dio la pauta al negociador de que se trataba de una persona con un nivel de angustia muy elevada. Nosotros tratamos de que, de manera conjunta, podamos establecer alguna salida a esa situación", manifestó. "Tratamos de que él supiera que entendíamos que estaba pasando un mal momento, pero que podía salir adelante", siguió en su relato, pero Mario, no soportó la situación y decidió quitarse la vida en ese momento. Antes, dos pedidos: quería hablar con su exmujer y con su suegra. "Le dijimos que era factible que hablara con su mujer en la medida de que la operación de su señora saliera exitosa y la situación lo permitiera. Pero que para eso debía entregarnos el arma. Ahí fue donde no se mostraba colaborativo", remarcó.El segundo pedido implicaba una cierta peligrosidad. Hablar con su suegra, con un arma en la mano no era bien visto para la Policía y por eso, la negociación no prosperó. "En su angustia, manifestaba que estaba arrepentido y que, quería hablar con su mujer para pedirle perdón".