Así, a la hora de la convocatoria se alcanzó el número mínimo de presentes obligatorios fácilmente y se habilitó el debate. Más tarde, por unanimidad se dispuso emplazar a las comisiones correspondientes para que debatan los proyectos sobre morosidad y prórroga de la Emergencia en Discapacidad.
Sobre este último punto, con 249 votos a favor, se ordenó que se realice una primera reunión informativa del plenario de comisiones el próximo miércoles a las 12, y un segundo encuentro para dictaminar el miércoles 23 a la misma hora del mediodía.
Luego se decidió emplazar a las comisiones de Finanzas, de Defensa del Consumidor y de la Competencia a discutir el tema morosidad en dos reuniones informativas del plenario de comisiones los días martes 15 y 22 de septiembre y un último encuentro para dictaminar el martes 29 de septiembre.
Estas deliberaciones se darán en un marco que dista de ser satisfactorio para el gobierno. En las últimas horas fue el propio Banco Central en un informe sobre la situación de los bancos del sistema financiero local, el que reconoció que la situación crediticia de las familias empeoró. La publicación contradijo dichos del titular de la entidad, Santiago Bausili, y del ministro de Economía, Luis Caputo.
El informe reveló que en agosto el financiamiento a las familias mediante préstamos cayó 1,9% con relación a julio. Los funcionarios habían asegurado que el crédito se había reactivado y que por lo tanto eso haría disminuir el porcentaje de morosos, mas no la cantidad de personas afectadas.
El Banco Central indicó que la baja respondió principalmente al comportamiento de las financiaciones con tarjeta de crédito, que mostraron un retroceso de 3,3% real, mientras que los préstamos personales se mantuvieron relativamente estables.
Este escenario marca que aún existen serias limitaciones de las familias para tomar nuevos créditos y volcarlos al consumo por el temor al repago.
El acuerdo para que se lleve adelante la sesión especial de este miércoles se terminó de cerrar en la reunión de Labor Parlamentaria. En ese momento, el oficialismo comprobó que estaba el quórum para abrir la sesión y se resignó a acompañar.
La sesión se abrió con la presencia de 130 legisladores que fueron aportados por el peronismo, Provincias Unidas, la izquierda, Argentina Federal y otros monobloques opositores. La Libertad Avanza, el macrismo y el radicalismo ingresaron cuando ya se había alcanzado el número mínimo para sesionar.
Tras el emplazamiento dado por la Cámara de Diputados, comienza el trabajo más arduo dado que existen al menos 40 proyectos en debate, la mayoría con eje en la regulación de la tasa de interés.
La Libertad Avanza y el macrismo se oponen a esto y buscarán avanzar con proyectos alternativos. Pero la situación se resumirá a un debate parlamentario dado que el oficialismo aspira a contar con los votos necesarios para que no se apruebe ningún proyecto de la oposición.
Dado que La Libertad Avanza controla las comisiones, además resulta difícil que salgan dictámenes que compliquen la situación en el recinto. Además, no pasará por la Comisión de Presupuesto por lo cual ningún proyecto impondrá un mayor gasto público.
En definitiva, para los 6 millones de morosos que hay en la actualidad los caminos legislativos que se están transitando no traerían beneficios sustantivos y mucho menos en el corto plazo.
Otro golpe en el Senado
La gris jornada parlamentaria para el oficialismo se extendió al Senado, donde no pudo avanzar en la convocatoria a sesionar este jueves, ocasión en la que se iba a tratar la designación de dos jueces y la modificación de la ley de Biocombustibles. Las diferencias que genera entre las provincias esta ley fueron la principal razón de un nuevo traspié parlamentario del oficialismo.
El punto a favor fue el avance en el dictamen para llevar al recinto la semana próxima la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central e Inocencia Fiscal II, dos de las leyes que más le importan en esta etapa a la administración mileísta.