Los equipos de rescate trabajan contrarreloj entre los escombros para localizar sobrevivientes.
Al mismo tiempo, hospitales, escuelas y edificios públicos fueron acondicionados como centros de atención y refugio para los damnificados.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, declaró el estado de emergencia y confirmó el despliegue de equipos de rescate y asistencia en las zonas más comprometidas. Además, el Gobierno anunció un fondo especial para avanzar con la reconstrucción de hospitales, viviendas e infraestructura afectada.
Por su parte, la dirigente opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, expresó su solidaridad con las familias afectadas y llamó a la unidad del pueblo venezolano frente a la tragedia.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) explicó que el fenómeno corresponde a un "doblete sísmico", un evento poco frecuente en el que dos terremotos de gran magnitud ocurren casi de manera simultánea sobre la misma falla tectónica.
En el plano internacional comenzaron a llegar las primeras muestras de apoyo. Estados Unidos, México, Qatar y Argentina manifestaron su disposición para colaborar con ayuda humanitaria y asistencia para las tareas de rescate, mientras organizaciones internacionales coordinan el envío de insumos y personal especializado.
Las autoridades venezolanas advirtieron que el número de víctimas podría seguir aumentando a medida que continúan las tareas de búsqueda en los edificios colapsados.