Por otra parte, D’Alessandro remarcó que, si bien asumió la defensa hace pocos días, aún no tuvo acceso a la causa, pues se encuentra bajo secreto de sumario (prorrogado por quinta vez) y que aguarda a que se levante para poder analizar la prueba que buscan impugnar. “Hemos permitido durante los últimos dos meses de causa un montón de actividad que es probable que sea fruto venenoso de un árbol envenenado”, sostuvo.
Finalmente, el letrado reclamó que se revoque la resolución del juez Sebastián Casanello “y se ordene mínimamente poder saber o conocer el origen de esos audios, su veracidad y su valor probatorio”.
Posteriormente, el camarista Roberto Boico quien encabezó la audiencia con su par Martín Irurzun, le dieron la palabra a Martín Magram, abogado de Emmanuel, Eduardo y Jonathan Kovalivker, titulares de la Droguería Suizo Argentina, quien adhirió a lo expuesto por D’Alessandro y sobre los audios aludió a una “cacería de brujas” y “una expedición de pesca”.
Diego Spagnuolo dijo que los audios filtrados serían falsos
Asimismo, indicó que se vulneró el derecho a la intimidad y privacidad de Spagnuolo, toda vez que se recepcionaron los audios como prueba, de los cuales también puso en duda su veracidad al señalar que fueron manipulados no solo por haber sido grabados en un ámbito privado, sino editados, pues jamás se escuchó a ningún interlocutor.
Tras esto, solicitó el archivo del expediente y el sobreseimiento de los Kovalivker al tiempo que hizo énfasis que ya había una causa el año pasado invocando los mismos hechos, pero con distinto denunciante que había sido cerrada.