MUNDO

En Finlandia estudian la posibilidad de reducir una semana laboral de cuatro días

La finlandesa Sanna Marin promueve también reducir el horario a seis horas diarias para pasar más tiempo con los seres queridos y desarrollar otros aspectos de la vida

El gobierno de Finlandia estudia la posibilidad de reducir la semana laboral a cuatro días y la jornada a seis horas, con un total de 24 horas por semana, un cambio sustancial con respecto al modelo actual y que busca dar más tiempo a los ciudadanos para actividades sociales y de placer.

"Creo que la gente merece pasar más tiempo con sus familias, sus seres queridos, haciendo sus hobbies y otros aspectos de la vida, como la cultura", declaró la primera ministra, Sanna Marin, a la revista New Europe. Por ello, señaló que la reducción de las horas de trabajo puede ser "el siguiente paso en nuestra vida laboral".

Actualmente, en Finlandia se trabaja cinco días a la semana y ocho horas diarias. Bajo el modelo en estudio, cada fin de semana sería de tres días, mientras que la jornada laboral tendría seis horas, aunque con flexibilidad.

El país nórdico ya ha estado a la vanguardia en este asunto. En 1996, implementó el Pacto de Horas de Trabajo, que otorgó a los empleados el derecho a ajustar su jornada tres horas antes o tres horas después del horario estipulado, en coordinación con su empleador.



En diciembre, Marin se convirtió en la tercera primera ministra de Finlandia, y en la jefa de gobierno más joven del mundo. La ex ministra de Transporte tomó el mando de una coalición de cinco partidos, todos dirigidos por mujeres, cuatro de ellas menores de 35 años.





La joven política sucedió a Antti Rinne, quien renunció la semana pasada después de perder la confianza de uno de los partidos de su coalición sobre el manejo de una huelga de correos.

Frente al desarrollo de la robotización y la automatización de procesos, que avanzaron a un ritmo mucho más rápido que el aumento salarial, numerosas organizaciones laborales reclaman una reducción de la jornada. Un experimento publicado por la Harvard Business Review concluyó que disminuir la jornada laboral a 6 horas marca un aumento de la productividad, y así lo han demostrado algunas iniciativas por el mundo.

En agosto, Microsoft Japón cerró sus oficinas cada viernes, dando un día más de descanso semanal a sus 2.300 empleados locales. Según reportó la firma, la productividad aumentó 39,9% con respecto al mismo mes del año anterior, el consumo de electricidad se redujo un 23,3% y el de papel impreso un 58,7 por ciento. Además, el 92% de los empleados mostró su satisfacción por la semana de cuatro días.

A su vez, la empresa Perpetual Guardian, de Nueva Zelanda, probó durante dos meses la semana de cuatro días y reportó que los niveles de estrés disminuyeron un 7% entre sus 240 empleados, por un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal y una mayor concentración en la oficina.