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Cómo afectó a los más pequeños el terremoto en San Juan

Después del lunes, muchos pequeños se despiertan o lloran cuando llega la noche, otros piden dormir con la luz prendida y otros no quieren salir. Qué dicen los especialistas.

El terremoto que sacudió a San Juan, el lunes pasado, trajo muchos recuerdos para las personas mayores que ya vivieron los dos movimientos telúricos anteriores, pero también dejó huellas en muchos pequeños que percibieron por primera vez un sismo de esta magnitud.

Después del lunes, algunos chicos de entre 3 a 13 años, comenzaron a experimentar algunos temores producto del terremoto. Falta de sueño, temor a dormirse, miedo a la noche, a movimientos busco de objetos, como las sillas. Los más afectados por el derrumbe en sus casas sienten el dolor por la pérdida de su vivienda, de sus cosas, de sus juguetes. Todo esto también son secuelas que dejó el terremoto de 6.4 grados de magnitud.

Hay un punto que remarcan las especialistas y que hay que tener en cuenta, es que este temor es transmitido en muchos casos por los adultos. Los niños de hasta tres años aún no perciben la situaciones, pero desde los 4 el panorama cambia. Los chicos son conscientes de lo que pasa y en una situación de temor, como un sismo, es importante que los adultos mantengan la calma para transmitir lo mismo a los más chicos, comentó la licenciada en Psicopedagogía Yanina Giménez.

La recomendación que hacen las especialistas es que el adulto menos afectado por el evento sea quien se haga cargo de los chicos en ese momento y luego del movimiento telúrico. Destacan que es muy importante que desde pequeños se les explique que viven en una provincia sísmica y lo que ello significa.

En las escuelas sanjuaninas se trabaja mucho sobre los sismos y cómo actuar ante ellos, esto mismo deberían aplicar los padres en las casas, para que los chicos comiencen a interiorizar los comportamientos.

Patricia Alvarado, directora ejecutiva del INPRES, remarcaba la importancia de no perder la calma durante los sismos ya que por ahí el accionar del momento puede provocar algún daño en la persona y no el movimiento telúrico en sí.

Para la psicóloga Eva Díaz, es importante trabajar con los chicos que quedaron con más temor luego del movimiento si bien cada uno vive la experiencia de distintas maneras es fundamental hablar, responder y dar las explicaciones del caso.

La profesional, destaca que hay que respetar el tiempo de cada niño para que se calme, para que se pueda mover y que vuelva a sentirse tranquilo. Es normal el estado de alerta, pesadilla o ansiedad que expresen los chicos cuando llegue la noche o a la hora de dormir. Por ahora es esperable y hay que transitarlo por unos días. Pero hay que revisar las actitudes de cada niño, la situación y el contexto en el que se vivó el sismo, ya que si con el correr de los días la actitud no cambia se recomienda pedir ayuda a un profesional.

El Colegio de Psicólogos, desde la pandemia, tiene una línea tiene un servicio de Contención y Acompañamiento en crisis y emergencias, es gratuito y destinado para ayudar a la comunidad. Los interesados pueden comunicarse al teléfono 2464040319.