En paralelo, desde la conducción de la AFA trabajan para adelantar el uso del sistema en otros encuentros definitorios de la temporada. Entre los objetivos principales se encuentra la posibilidad de aplicarlo en la final de la Copa Argentina y en la futura Recopa de Campeones proyectada para inicios de 2027.
Cómo funciona el sistema de inteligencia artificial
La tecnología del fuera de juego semiautomático opera mediante un despliegue de doce cámaras de seguimiento instaladas en el estadio que rastrean la posición del balón y monitorean hasta 29 puntos corporales de cada futbolista, enfocándose en las extremidades clave para medir la posición adelantada. La información se procesa en tiempo real para determinar con exactitud el momento del pase y la línea de los defensores.
Adicionalmente, la pelota incorpora un sensor interno que emite datos inmediatos sobre el impacto con el pie del jugador. Esa lectura es cruzada mediante inteligencia artificial para generar una alerta automática en la sala de videoarbitraje, donde los jueces corroboran la sugerencia antes de ratificar la decisión en cancha. Este mecanismo ya se aplica con éxito en la Champions League y en las máximas citas mundialistas.