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A UN CLICK

Cómo preparar churros caseros

Ingredientes para preparar churros caseros

250 g. harina de trigo todo uso (también se puede hacer con harina de panadería)

250 g. de agua

1 cucharadita de sal (8 gramos aproximadamente)

Azúcar para espolvorear

Aceite de oliva suave para freír o aceite de girasol

Papel absorbente de cocina

Una churrera manual o una manga pastelera con boca fina

¿Quieres aprender cómo preparar churros caseros?

Este dulce, sencillo y tradicional, no es más que una masa a base de harina, agua y sal, frita en abundante aceite y servida al momento espolvoreada en azúcar.

La simpleza de sus ingredientes y proceso no reflejan lo bueno y arraigado en nuestra cultura de esta receta. Se suponen de origen morisco, Quevedo y Lope de Vega les hicieron mención en sus textos. Muchos años después ya aparece en el Diccionario general de cocina en 1892.

A pesar de ser elemento común en la gastronomía de todas las comunidades, existen muchas y sutiles diferencias en su forma o preparación según donde nos encontremos.

Preparación de la masa de los churros

Ponemos la harina en un bol amplio. En una cazuela calentamos el agua con la sal.

Cuando empiece a hervir la vertemos directamente y de una sola vez sobre la harina. Con una cuchara de madera integramos la harina con el agua. Nos quedará una masa muy pegajosa y bastante compacta.

Ahora vamos a introducir esta masa en una churrera o manga pastelera. Este paso es fundamental para que los churros os salgan bien y no tengáis problemas con ellos a la hora de la fritura. La churrera compacta la masa y elimina el aire. Esto evita que los churros luego nos salten en el aceite, por eso es un paso muy importante.

Si tenéis máquina para hacer churros la rellenáis con la masa. La mejor opción.

Si no tenéis opción de hacer los churros con churrera, tenemos otra posibilidad, una manga pastelera con una boquilla en forma de estrella. Aunque no es lo recomendable, pues no quedan igual que con churrera. Aún así, hay gente que ha conseguido hacer buenos churros con manga.

Las mangas pasteleras pueden ser de plástico desechable. Podéis encontrarlas en tiendas de utensilios de repostería o tiendas online de repostería creativa.

Vamos haciendo las porciones de churros con la masa cruda sobre un paño de cocina.

Ponemos al fuego una sartén con abundante aceite de oliva muy suave o aceite de girasol.

Fritura y presentación de los churros caseros

Cuando esté caliente introducimos las porciones de masa para freír.

Antes de freír hay que medir la temperatura del aceite (a ser posible), entre 195º y 200º C para los churros o 230º C para las porras.

Cocinamos a fuego medio para evitar que los churros se queden crudos por dentro.

Si vais a emplear manga pastelera para hacer los churros, tened mucho cuidado a la hora de freír, pueden saltar. Con la churrera, ese problema no os pasará.

Una vez fritos retiramos a una bandeja con papel de cocina para absorber el exceso de aceite.

Servimos espolvoreados de azúcar blanquilla o azúcar glass (en polvo).

Con estas premisas podemos hacer en casa nuestros propios churros para disfrutar, tanto de un buen desayuno como de una merendola de domingo.

Una manera deliciosa de tomar en casa tus propios churros. Podéis ver todas las fotos del paso a paso en este álbum de receta de churros caseros.

Consejos para unos churros de rechupete

El resultado es un churro crujiente y poco grasiento. Perfectos para el desayuno de un fin de semana, para una merienda o simplemente porque sí. No os olvidéis de implicar a toda la familia, sobre todo a los peques de casa, les encantarán con un chocolate caliente.

Un churro casero que nada tiene que ver con los aceitosos churros de las ferias o con los pésimos churros de lazo, descongelados y fritos en grasas que mejor no saber.

En México también se suelen preparar este dulce, los churros mexicanos son similares a los churros españoles. La diferencia más representativa en su textura más blanda y su rebozado en azúcar y canela.

Como variante tenemos las porras que se fríen como una rosca grande que luego se corta en tiras más pequeñas. Mejor que freírse en porciones pequeñas directamente.

Otra de sus diferencias es que suele añadirse levadura a su masa y ésta se deja reposar unos minutos antes de la fritura.

Sean porras o churros, lo que se les pide y marca la diferencia entre los que son buenos y los que no, es que sean crujientes, que no resulten grasientos y que no sepan a harina cruda.

Comenta José varias puntuaciones a esta receta (como he visto que es un comentario muy útil, lo tenéis como buen consejo). “Yo siempre utilizo harina de fuerza que me da el panadero. Es muy muy importante la churrera, especialmente la boca de salida, tiene que ser una boca que sea capaz de hacer unas buenas estrías, para que la masa se pueda freír. Las bocas que tiene las churreras baratas no suelen valer. Tiene que ser una boca que no sea solo una chapa, tiene que ser capaz de marcar perfectamente las estrías, de otra manera nunca quedaran bien.”