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Migraña: un estudio permitiría nuevas formas de tratamiento

El objetivo es comprender mejor las complejidades de cómo ocurren las jaquecas. Pueden aparecer a cualquier edad, pero se inician entre los 10 y los 30 años, afectando a más mujeres que hombres.

A través de imágenes de resonancia magnética de ultraalta resolución, científicos encontraron que los espacios llenos de líquido alrededor de los vasos sanguíneos en el cerebro (espacios perivasculares), se expanden inusualmente en personas que sufren de migrañas crónicas e intermitentes.

“En las personas con migraña crónica y migraña episódica sin aura, hay cambios significativos en los espacios perivasculares de una región del cerebro llamada centro semioval”, dijo el doctor Wilson Xu de la Universidad del Sur de California en Los Ángeles (EE.UU.). “Estos cambios nunca se han reportado antes”.

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Migraña: mucho más que un dolor de cabeza

La migraña es una afección común, a veces debilitante, que implica un dolor de cabeza intenso y recurrente. Puede causar náuseas, debilidad y sensibilidad a la luz.

Las jaquecas o migrañas afectan al 14% de la población. Una de cada cinco migrañas es precedida por distorsiones visuales (aura). A veces, aparecen cambios en el humor, cansancio o falta de concentración antes de que se presente el dolor. También pueden ser desencadenadas por ciertos alimentos –chocolate, queso, banana–, por el alcohol y el tabaco, y por cambios en el clima.

“Los espacios perivasculares son parte de un sistema de purificación de fluidos en el cerebro”, explicó Xu. “Estudiar cómo contribuyen a la migraña puede ayudarnos a comprender mejor las complejidades de cómo ocurren los episodios”.

Una resonancia magnética, la clave para conocer cómo ocurren las migrañas

Xu y sus colegas se propusieron determinar la asociación entre la migraña y los espacios perivasculares agrandados. Los investigadores utilizaron una resonancia magnética 7T de campo ultraalto para comparar los cambios microvasculares estructurales en diferentes tipos de migraña.

Xu reconoce que “hasta donde se sabe, este es el primer estudio que utiliza resonancia magnética de ultraalta resolución para estudiar los cambios microvasculares en el cerebro debido a la migraña, particularmente en los espacios perivasculares. Debido a que la resonancia magnética 7T puede crear imágenes del cerebro con una resolución mucho más alta y mejor calidad que otros tipos de resonancia magnética, se puede usar para demostrar cambios mucho más pequeños que ocurren en el tejido cerebral después de una migraña”.

En el estudio, participaron 10 personas con migraña crónica, otras 10 con migraña episódica sin aura y cinco personas más de la misma edad que actuaron como grupo de control. Todos los pacientes tenían entre 25 y 60 años. Se excluyeron del estudio los pacientes con deterioro cognitivo manifiesto, tumor cerebral, cirugía intracraneal previa, contraindicaciones de resonancia magnética y claustrofobia.

El análisis estadístico reveló que el número de espacios perivasculares agrandados en el centro semioval fue significativamente mayor en pacientes con migraña en comparación con los controles sanos. Además, la cantidad de espacio perivascular agrandada en el centro semioval se correlacionó con la gravedad de la hiperintensidad de la sustancia blanca profunda en pacientes con migraña.

Las conclusiones del estudio sobre el origen de la migraña

Los investigadores plantean la hipótesis de que las diferencias significativas en los espacios perivasculares de los pacientes con migraña pueden indicar una ruptura glinfoática en el cerebro. El sistema glimpático es un sistema de eliminación de residuos que utiliza canales perivasculares para ayudar a eliminar proteínas solubles y metabolitos del sistema nervioso central.

Sin embargo, si estos cambios afectan el desarrollo de la migraña o son el resultado de la migraña, es algo que aún no es posible determinar.

Wilson Xu concluye que “los resultados de nuestro estudio podrían ayudar a inspirar futuros estudios a mayor escala para continuar investigando cómo los cambios en los vasos microscópicos del cerebro y el suministro de sangre contribuyen a los diferentes tipos de migraña. Eventualmente, esto podría ayudarnos a desarrollar formas nuevas y personalizadas de diagnosticar y tratar la migraña”.

FUENTE: TN