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La razón por la que la piel "envejece" cuando hacemos ejercicio

A veces el extremo tono enrojecido que toma la piel de la cara luego de la actividad física resulta molesto. Cuál es la causa y qué se puede hacer al respecto

Es normal transpirar y sentirse acalorado después del entrenamiento. Pero algunas personas suelen sentirse cohibidas después de ir al gimnasio debido al excesivo enrojecimiento cutáneo que sufren luego de una sesión de ejercicio físico.

Para evitar el mal momento, y por supuesto que por ningún motivo esto sea causa de que alguien abandone el ejercicio, es conveniente conocer por qué el rostro de algunas personas se pone rojo en esos momentos y exactamente qué deben hacer para controlar el enrojecimiento posterior al esfuerzo.

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Las causas del enrojecimiento

Los cambios vasculares pueden ser una de las explicaciones para el enrojecimiento del rostro como respuesta al ejercicio físico.

La buena noticia es que experimentar una cara roja después de un entrenamiento suele ser una respuesta totalmente normal a la actividad física.

Y debido a que a medida que aumenta el calor, todas las personas transpiran como mecanismo fisiológico para refrescarse, el cuerpo también experimenta cambios vasculares debido al aumento del flujo sanguíneo, que puede manifestarse como enrojecimiento de la cara. “Esto debido a la vasodilatación de los vasos sanguíneos superficiales en la piel del rostro”, explicó Blair Murphy, dermatólogo certificado en la ciudad de Nueva York.

Otra de las causas puede ser la presencia de más capilares. En algunas personas, este enrojecimiento cutáneo ocurre después de hacer ejercicio porque tienen más capilares. Su sangre se bombea más rápido para maximizar la ingesta de oxígeno, por lo que los capilares se ensanchan para permitir que pase más oxígeno a los músculos activos mientras empujan el calor a la superficie para evitar el sobrecalentamiento.

Finalmente, las personas con tonos de piel claros son más propensas a mostrar este enrojecimiento.

“Todos nos sonrojamos cuando hacemos ejercicio, pero es más evidente en las personas de tez clara, ya que el pigmento de la piel en los tonos de piel más oscuros a veces puede enmascarar un enrojecimiento más leve”, justificó Arash Akhavan, dermatólogo certificado en la ciudad de Nueva York.

Qué hacer

A los esperables consejos de preferir ropa ligera para tratar de reducir el enrojecimiento, los especialistas suman hacer ejercicio en un ambiente fresco, además de evitar el alcohol, la cafeína y las comidas picantes antes de hacer ejercicio, ya que estos dilatan normalmente los vasos sanguíneos, lo que aumenta el flujo sanguíneo y el enrojecimiento de la cara.

Asimismo, las personas que se ruborizan en exceso también deben evitar el uso de productos irritantes en la piel que podrían aumentar la inflamación, como productos a base de alcohol, cremas con alto contenido de ácido o retinoides agresivos. En su lugar, deben elegir productos con ingredientes antiinflamatorios como ácido hialurónico, vitamina C y niacinamida. La vitamina C es especialmente importante porque es un antioxidante que reduce el estrés oxidativo en la piel y brinda una capa adicional de protección contra los rayos UVA y UVB y bien sabido es que la luz solar puede exacerbar el enrojecimiento.

Para el momento del ejercicio, otro consejo que brindan los especialistas es llevar una botella de agua fría para beber durante la clase para mantener baja la temperatura central y llevar productos antiinflamatorios para el cuidado de la piel como brumas refrescantes. Rociar la piel del rostro con este tipo de productos durante y después del entrenamiento reducirá el enrojecimiento y trabajará para restaurar la piel a un estado equilibrado después de la actividad física.

Además, recomiendan aplicar una toallita húmeda y fría en la cara después de hacer ejercicio para aliviar la tirantez alrededor de la piel.

Por último, los especialistas aclararon que el ejercicio provoca enrojecimiento que desaparece después de un tiempo. Pero si esta condición perdura, puede tratarse de rosácea, que es un trastorno de rubor crónico, “caracterizado por mejillas, barbilla, nariz y frente enrojecidas durante períodos prolongados sin ningún estímulo para enrojecer”, detalló Corey L. Hartman, dermatólogo certificado.

Y tras destacar que “si una persona experimenta estos síntomas, es esencial consultar a un dermatólogo porque la rosácea es altamente tratable”, el experto resaltó: “También es importante tener en cuenta que el ejercicio puede ser un desencadenante para quienes padecen rosácea, lo que significa que un entrenamiento intenso puede provocar un brote de rosácea en una piel que de otro modo estaría controlada”.

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