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Día del Nutricionista: las cuatro leyes de la alimentación

El objetivo de esta fecha es concientizar e informar a la sociedad sobre la importancia de tener una salud óptima y mejorar la calidad de vida.

Desde 1974, el 11 de agosto se festeja el Día del Nutricionista, en toda Latinoamérica, en conmemoración del nacimiento del doctor Pedro Escudero, médico argentino, pionero de la nutrición.

Escudero trabajó fuertemente para instalar la idea del rol de la nutrición dentro de todos los procesos de salud y enfermedad, individuales y colectivos. Dio reconocimiento científico a la nutrición y creo las “cuatro leyes de la alimentación”:

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Ley de la Calidad: debe ser completa aportando todos los nutrientes fundamentales, es decir, hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales.

Ley de la Cantidad: toda alimentación debe cubrir las necesidades calóricas (es decir, energía) de cada individuo y para ello es necesario tener en cuenta el balance energético (la cantidad que ingerimos y la cantidad que gastamos).

Ley de la Armonía: el equilibrio entre los distintos nutrientes (hidratos, proteínas y grasas). Ya que nuestra alimentación puede ser sana, pero no por eso nos garantiza ser equilibrada (suficiente y completa). Si, por ejemplo, nos faltan nutrientes como las proteínas (presentes en legumbres, huevo, lácteos, carnes, etc.) aun eligiendo otros alimentos sanos y entrenando diariamente podemos presentar sobrepeso o baja masa muscular.

Ley de la Adecuación: la alimentación se tiene que adecuar a cada persona, sus gustos y hábitos, su situación socioeconómica y a la/s enfermedad/es que pueda tener. “El plan nutricional debe ser personalizado, correspondiente a cada persona, sus aspectos culturales, hábitos y al momento biológico (niños, embarazadas, deportistas), entre otros aspectos”.

Sin importar el tipo de alimentación que elijamos (vegano, omnívoro, vegetariano u otros), siempre se deben cumplir las cuatro leyes de la nutrición para que sea considerada saludable.

Y además, hay que agregar que la alimentación debe ser aceptable para el paciente, respetando los gustos individuales y por sobre todas las cosas sostenible, es decir, una alimentación que se pueda mantener a lo largo de toda la vida.

En conclusión: una alimentación saludable debería ser suficiente, variada, balanceada y adecuada, según el legado de Escudero y, además, debe ser aceptable y sostenible. ¡Rica y para toda la vida!

Comer sano no siempre es sinónimo de nutrirse

Desde el sentido común, comer se nos presenta como un hecho biológico, natural, un acto repetitivo y voluntario: “todos necesitamos comer para vivir”. Sin embargo, a través de los alimentos que incorporamos podemos nutrir al cuerpo logrando prevenir, tratar y hasta curar enfermedades.

¡Lo que podemos hacer a través de la alimentación, un acto que parece tan simple, es maravilloso! Por eso, hoy en día se habla mucho de “Alimentación consciente o Mindfuleating”.

Influencers vs. profesionales de la salud

En los últimos años, el desarrollo de las redes sociales, las aplicaciones y demás formatos digitales, ha facilitado que cualquier persona con interés, pasión o curiosidad por la alimentación, se sienta habilitada para comunicar al respecto, sin importar el compromiso social que ello conlleva.

La adecuación de los consejos nutricionales solo es posible si se tiene una formación académica con los conocimientos necesarios y razonables sobre las modificaciones que experimentan los alimentos durante los diferentes procedimientos de cocción, los nutrientes que aportan y su relación con diferentes patologías.

En Nutrición, nos capacitamos, entre muchas otras áreas, en técnica dietética, la disciplina que estudia la adaptación de los alimentos y recetas a la condición del individuo sano y del enfermo. Por esto, actualmente nos encuentran compartiendo de manera muy divertida y amorosa consejos y recetas en redes sociales como Instagram.

Como profesionales de la salud tenemos la responsabilidad de velar por comunicar a nuestra sociedad pautas alimentarias que no solo respondan a la evidencia científica actual sino a las particularidades de las personas individuales o en su conjunto.

También tenemos el compromiso de alertar y aportar claridad a los mensajes erróneos, confusos o no científicos, que se difunden y que, muchas veces, se instalan como modas. Especialmente, cuando esos mensajes pueden fomentar enfermedades o situaciones no saludables en las personas.

Quienes somos profesionales de la Nutrición debemos tener en cuenta que la población requiere de nuestra responsabilidad, lo cual también debe verse plasmado a través de los medios de comunicación reforzando el hecho de que cuando se requiera asesoramiento se debe consultar con un especialista, ya que de esta manera se está cuidando verdaderamente la salud”.

FUENTE: TN