De esta manera, el robot, que llegó después de seis años de trabajo, está programado para que cumpla el proceso entero de detección y aplicación de la fumigación en tiempo real, con un 90 % de precisión.
El sistema está desarrollado para trabajar en olivos, pero el especialista aclaró que la tecnología puede adaptarse a cualquier cultivo de tipo arbóreo.
Cómo funciona la programación del robot con IA
El primer paso del desarrollo consistió en estudiar lo que ya se había diseñado para mejorar los sistemas de detección y aplicación de pesticidas por medio de IA.
“Encontré que la clasificación de enfermedades estaba desarrollada a escala de laboratorio, a través de imágenes perfectas de las hojas de un cultivo –dice Bocca-. Pero no había una manera de estudiar qué plaga aqueja un cultivo in situ, es decir, en el campo, ni tampoco existían formas automáticas de hacerlo”.
El científico adaptó los sistemas de detección para que las muestras fueran de hojas en el mismo campo, y que el robot pueda clasificarlas sin necesidad de que la imagen sea perfecta. De esta manera, armó una base de datos y entrenó a las redes neuronales de la IA para automatizar ese proceso.
“No es lo mismo tener la hoja perfecta, con perfecta iluminación, orientación, cantidad de píxeles, profundidad de campo y todo, que una muestra extraída en forma aleatoria a través de un sistema de detección."
Bocca sacó de forma manual unas ciento veinte fotos con unas cuarenta imágenes de hojas cada una, lo que le permitió estudiar aproximadamente cuatro mil imágenes de hojas diferentes.
Además, el científico sumó al sistema una categoría en torno a muestras erróneas. Así, el sistema logra detectar si la hoja está sana, si está enferma o si no es clasificable. A la hora de vincular esa detección con la aplicación precisa del pesticida, el especialista colocó dos sistemas en el mismo robot.
“Es decir que en la parte frontal del robot coloqué la cámara, que va sacando fotos a las hojas y detectando el grado de enfermedad, y detrás, otro brazo robótico que se despliega para posicionar los picos de forma precisa y aplicar el pesticida en el grado que le indica la inteligencia artificial.
Se puede controlar una dosificación fuerte en la parte superior, media o inferior del árbol, según qué parte sea la más afectada por la enfermedad, sin necesidad de fumigar toda la planta, lo que también ahorra dinero en la aplicación del pesticida”.
El dato no es menor si se tiene en cuenta que, según la FAO, cerca del 40% de la producción agrícola mundial se pierde cada año por plagas y enfermedades. En ese contexto, mejorar la detección temprana puede marcar una gran diferencia para los productores.
Uno de los próximos pasos es integrar el robot con sistemas de GPS para mapear los cultivos y detectar cómo se expanden las enfermedades. Esto permitiría aplicar tratamientos diferenciados: más intensos en zonas afectadas y más leves en áreas cercanas. Incluso se podría anticipar la aparición de nuevos focos antes de que se vuelvan un problema mayor.
El robot se diferencia de los métodos tradicionales al trabajar de forma selectiva en el campo. Analiza hojas directamente para detectar si están sanas o enfermas, algo que antes requería un laboratorio.
Utiliza cámaras que capturan imágenes y una inteligencia artificial entrenada para reconocer patrones. Toma decisiones en menos de diez segundos, con una precisión cercana al 90%.
Se adaptó a condiciones reales del campo, como sombras, luces variables y elementos confusos, superando desafíos de detección en entornos no controlados. Una vez detectado el problema, activa un brazo robótico que aplica pesticidas solo en la zona afectada, evitando rociar toda la planta y reduciendo el uso innecesario de químicos.
Impacto y Adaptabilidad
En definitiva, la aplicación de este robot podría generar menos costos, menor contaminación y una reducción de riesgos para los trabajadores expuestos a insumos tóxicos. Aunque probado en olivos, el sistema es adaptable a otros cultivos arbóreos como cítricos, combatiendo enfermedades como el HLB en limoneros mediante detección temprana.
Actuar a tiempo previene la propagación y posiciona al robot como aliado clave en la producción agrícola, donde cada planta es vital. Este desarrollo ilustra el potencial de la IA en el agro: integra tecnología para mayor precisión, con pruebas ampliadas en camino hacia una producción a escala accesible que mejora rendimientos, reduce pérdidas y cuida el ambiente.
Importancia del control de plagas
El control de plagas en árboles y cultivos es esencial para:
- Proteger la salud forestal y urbana, evitando la degradación y manteniendo el equilibrio ecológico.
- Preservar el valor comercial y la productividad agrícola, ya que las plagas afectan brotes y reducen la calidad de la madera y los alimentos.
- Garantizar seguridad en zonas urbanas, previniendo la caída de ramas y la propagación de enfermedades.
- Proteger la biodiversidad, reduciendo riesgos sanitarios y económicos.
Embed - El científico sanjuanino Pedro Bocca, investigador del CONICET y de la Universidad Nacional de San Juan, desarrolló y patentó un innovador sistema robótico con inteligencia artificial diseñado para transformar la sanidad vegetal. Tras ocho años de investigación, el prototipo incorpora un brazo mecánico adaptable y cámaras de alta precisión que analizan el follaje en tiempo real, clasificando hojas sanas y enfermas en menos de diez segundos. Cuando detecta plagas, el sistema aplica pesticida de forma localizada y precisa, solo en las áreas afectadas. Este avance representa un hito para la agricultura de precisión en Argentina, ya que reduce el uso de agroquímicos, mejora la rentabilidad del sector y protege la salud de los trabajadores rurales al automatizar tareas de alto riesgo. ¿Qué opinás de este avance tecnológico? Dejanos tu comentario. #IA #CONICET #Ciencia #Campo #Sociedad
@eleditorplatense El científico sanjuanino Pedro Bocca, investigador del CONICET y de la Universidad Nacional de San Juan, desarrolló y patentó un innovador sistema robótico con inteligencia artificial diseñado para transformar la sanidad vegetal. Tras ocho años de investigación, el prototipo incorpora un brazo mecánico adaptable y cámaras de alta precisión que analizan el follaje en tiempo real, clasificando hojas sanas y enfermas en menos de diez segundos. Cuando detecta plagas, el sistema aplica pesticida de forma localizada y precisa, solo en las áreas afectadas. Este avance representa un hito para la agricultura de precisión en Argentina, ya que reduce el uso de agroquímicos, mejora la rentabilidad del sector y protege la salud de los trabajadores rurales al automatizar tareas de alto riesgo. ¿Qué opinás de este avance tecnológico? Dejanos tu comentario. IA CONICET Ciencia Campo Sociedad
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El robot de Bocca se suma a las estrategias del Manejo Integrado de Plagas (MIP), que combina métodos culturales, biológicos, físicos y químicos para minimizar daños:
- Culturales: selección de especies resistentes, poda sanitaria, limpieza del entorno y acolchado.
- Biológicos: uso de depredadores naturales (mariquitas, crisopas), parasitoides y bacterias como Bacillus thuringiensis.
- Físicos y mecánicos: trampas adhesivas, feromonas, barreras en troncos y eliminación manual.
- Químicos y orgánicos: aceite de neem, jabón potásico y endoterapia (inyecciones al tronco).
- Monitoreo constante: inspección visual y trampas de luz para detectar plagas nocturnas.
Impacto ambiental y social
La innovación no solo busca mejorar la productividad agrícola, sino también reducir el impacto ambiental de los pesticidas. Al aplicar dosis precisas, se evita la contaminación del aire y del suelo, protegiendo la fauna auxiliar y los ecosistemas. Además, el ahorro de insumos representa un beneficio económico para los productores, que pueden optimizar recursos y aumentar la rentabilidad.
El robot autónomo desarrollado por Pedro Bocca representa un avance tecnológico único en el mundo, que combina inteligencia artificial con prácticas agrícolas sostenibles. Su aplicación promete ahorrar insumos, mejorar la productividad y reducir el impacto ambiental, integrándose a las estrategias de manejo integrado de plagas.
Este desarrollo demuestra cómo la ciencia argentina puede aportar soluciones innovadoras a problemas globales, reforzando la importancia de unir tecnología, sostenibilidad y conocimiento científico para enfrentar los desafíos de la agricultura moderna.